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Savitri
Jun
10
2013

Sri Aurobindo. Savitri: Una Leyenda y un Símbolo

 

Artículos introductorios:

Savitri: Aspectos literarios

Savitri: El yoga

Savitri: Una Leyenda y un Símbolo

Sri Aurobindo, una nota biográfica

 

Libro I, Canto I: La Aurora Símbolo

 

001

Era la hora que precede al despertar de los Dioses.

A través de la senda del Evento divino
la inmensa y presagiosa mente de la Noche, sola
en su a oscuras templo de eternidad,
yacía extendida inmóvil sobre la orilla del Silencio.

Casi se percibía, opaco, impenetrable,
en el sombrío símbolo de su ensoñación sin ojos,
el abismo del incorpóreo Infinito;
un insondable cero ocupaba el mundo.

Un poder de un caído ser infinito
despierto entre la primera y la última Nada,
recordando la tenebrosa matriz de donde vino,
se volvió desde el insoluble misterio del nacimiento
y el lento proceso de la mortalidad
y anheló alcanzar su fin en la vacía Nada.

Como en un oscuro principio de todas las cosas,
un semblante mudo y sin rasgos de lo Desconocido,
repitiendo por siempre el acto inconsciente,
prolongando por siempre la ciega voluntad,
mecía la cósmica somnolencia de Fuerza ignorante
cuyo agitado sueño creativo enciende los soles
y arrastra nuestras vidas en su girar sonámbulo.

De un lado a otro del vano, enorme trance del Espacio,
de su amorfo aletargamiento carente de mente y de vida,
una sombra dando vueltas a través de un Vacío sin alma,
devuelta una vez más a su origen de sueños maquinales,
la Tierra giraba abandonada en abismos sin fondo,
olvidada de su espíritu y de su destino.

____________

Notas al texto:

El título de este canto, como así mismo los del resto del poema, es significativo de su contenido y por tanto de inestimable ayuda a la hora de su comprensión. Estamos ante la descripción de la Aurora.                                          

La Noche está recelosa, temerosa, de que algo, la llegada de la Aurora, venga a arrebatarle su reino de total oscuridad. Esta noche, que parece hacer referencia a la noche primigenia, ancestral, en el origen de los tiempos, es a la vez la noche que precede al despertar de Savitri en un día muy especial.

Por otra parte, estos primeros versos muestran el escenario en donde el poema va a desarrollarse. Se trata de la inmensidad de la Manifestación, del Evento divino, que sólo adquiere un aspecto más próximo, más reconocible para el lector, cuando los versos lo acercan hasta la Tierra.

En esta abigarrada y aparentemente compleja primera página del poema, se nos presentan también otras entidades, otras realidades: un poder caído, una Fuerza ignorante pero capaz de encender soles, un semblante de lo Ignoto, de lo Desconocido.

Como sugerencia sobre estas líneas iniciales, pero también sobre el resto del poema, no debería ponerse un excesivo énfasis en la   comprensión mental que, siendo imprescindible para seguir el hilo del relato, debería ser más bien “una puerta de sueños entreabierta en la orilla del misterio”, que dejara pasar a su través los ecos y las resonancias que la lectura pueda despertar en el interior.  

  

001b

Los impasibles cielos eran neutros, inmóviles, vacíos.

Entonces algo se movió en la inescrutable oscuridad;
un movimiento sin nombre, una Idea impensada,
insistente, insatisfecha, sin propósito,
algo que quería pero no sabía cómo ser,
hostigó el Inconsciente para despertar la Ignorancia.

Una angustia que llegó y dejó una trémula huella,
dio lugar a que un deseo antiguo, cansado, insatisfecho,
en paz en su cueva subconsciente y sin luna,
levantara su cabeza y buscara la ausente luz,
esforzando ojos cerrados de desvanecida memoria,
como quien busca lo que fue en otro tiempo
y sólo encuentra el cadáver de su deseo.

Era como si hasta en lo profundo de esta Nada,
hasta en este último núcleo de disolución,
acechara una entidad sin memoria,
superviviente de un pasado muerto y enterrado,
condenada a volver a asumir el esfuerzo y el dolor,
reviviendo en otro mundo frustrado.

Una consciencia sin forma deseó la luz
y una vacía presciencia anheló el distante cambio.

 

002

Como si el dedo de un niño apoyado en la mejilla
recordara la ilimitada necesidad de las cosas
a la despreocupada Madre del universo,
un incipiente anhelo alcanzó la sombría Inmensidad.

En alguna parte, de forma inadvertida, una brecha se abrió:
una larga línea solitaria de tono vacilante,
como una vaga sonrisa que tienta al desierto corazón,
turbó la lejana orilla del oscuro sueño de la vida.

Llegado desde el otro extremo de la inmensidad
un ojo de deidad observaba a través de las mudas profundidades;
explorador en reconocimiento desde el sol,
parecía, en medio de un pesado reposo cósmico,
del sopor de un mundo enfermo y cansado,
buscar a un espíritu solo y desolado,
demasiado caído para recordar el gozo olvidado.

Interviniendo en un universo sin mente,
su mensaje se deslizó a través del renuente silencio
llamando a la aventura de la consciencia y del gozo
y conquistando el desilusionado pecho de la Naturaleza,
le impuso una renovada aquiescencia para ver y sentir.

 

___________
Notas al texto:
un incipiente anhelo: que marca la aparición de la aurora.

 

003

Un pensamiento fue sembrado en el insondado Vacío,
una sensación nacía en las profundidades de la oscuridad,
una memoria se estremecía en el corazón del Tiempo,
como si un alma muerta hace tiempo fuera empujada a vivir:
pero el olvido que sucede a la caída
había emborronado las densas tablillas de escritura del pasado,
y todo lo que fue destruido debe ser reconstruido
y la antigua experiencia elaborada una vez más.

Todo puede ser hecho si está presente el toque de Dios.

Una esperanza que apenas se atrevía a existir se movió furtivamente
en medio de la desolada indiferencia de la Noche.

Como si suplicara en un mundo extraño
con tímida y atrevida gracia instintiva,
huérfana expulsada en búsqueda de hogar,
errante maravilla sin lugar donde vivir,
a un remoto ángulo del cielo llegó
la débil llamada de un lento gesto milagroso.

La persistente emoción de un toque transfigurador
persuadió a la negra quietud inerte,
y belleza y maravilla turbaron los campos de Dios.

 

003b

Una mano errante de pálida luz mágica
que brilló a lo largo del desvaneciente filo del momento,
fijó con panel de oro y gozne opalescente
una puerta de sueños entreabierta en la orilla del misterio.

Un radiante rincón que dejaba ver cosas ocultas
forzó la visión de la ciega inmensidad del mundo.

La oscuridad menguó y se deslizó como un manto se desliza
del reclinado cuerpo de un dios.

Entonces a través de la pálida grieta que parecía al principio
apenas suficiente para un destello de soles,
desbordaron la revelación y la llama.

El breve signo eterno volvía a producirse en lo alto.

Encanto desde inalcanzables trascendencias,
iridiscente con la gloria de lo Invisible,
mensaje desde la desconocida Luz inmortal,
incandescente sobre el trémulo borde de la creación,
la Aurora forjó su aura de espléndidos colores
y enterró su semilla de grandeza en las horas.

La diosa brilló visitante del instante.

 

004

Por un momento la Visión permaneció en la fina orilla de la vida
y se inclinó sobre la pensativa frente curva de la tierra.

Traduciendo recónditos belleza y gozo
en coloridos jeroglíficos de místico sentido,
escribió las líneas de un mito significante
que hablaba de la grandeza de auroras espirituales,
resplandeciente código escrito en la página del cielo.

Ese día casi fue revelada la epifanía
de la que nuestros pensamientos y esperanzas son luces indicadoras;
un solitario esplendor desde la invisible meta
casi fue lanzado en el opaco Inane.

Una vez más un paso perturbó las vacías Inmensidades;
centro del Infinito, una Faz de extática calma
alzó los eternos párpados que abren el cielo;
una Forma de las lejanas beatitudes parecía aproximarse.

Embajadora entre la eternidad y el cambio,
la omnisciente Diosa se inclinó a través de las extensiones
que arropan el predestinado recorrido de las estrellas
y vio los espacios dispuestos para sus pies.

Por una vez se volvió a medias hacia su velado sol,
luego, pensativa, se dirigió a su trabajo inmortal.

La tierra sintió cercano el paso de la Imperecedera:
el despierto oído de la Naturaleza escuchó sus pasos
y la inmensidad volvió hacia ella su ojo ilimitado,
y, esparcida en la selladas profundidades, su luminosa sonrisa
prendió fuego en el silencio de los mundos.

Todo se convirtió en consagración y rito.

 

004b

El aire era un vibrante vínculo entre la tierra y el cielo;
el himno de amplias alas de un gran viento sacerdotal
se elevó y cayó sobre el altar de las montañas;
las altas ramas oraban en un cielo revelador.

Aquí donde nuestra a medias iluminada ignorancia bordea los abismos
en el mudo seno de la ambigua tierra,
aquí en donde uno no conoce siquiera el paso siguiente
y la Verdad tiene su trono en el sombrío dorso de la duda,
en este angustiado y precario campo de trabajo
que se extiende bajo una amplia mirada indiferente,
imparcial testigo de nuestra alegría y de nuestra pena,
nuestro postrado suelo recibió el rayo que despierta.

También aquí la visión y el destello profético
esclarecían en milagro formas comunes sin sentido;
luego el divino hálito, exhausto, se retiró,
no deseado, desvaneciéndose del ámbito mortal.

Un sagrado anhelo permaneció en su estela,
la adoración de una presencia y de un Poder
demasiado perfectos para ser retenidos por corazones uncidos a la muerte,
anuncio de un maravilloso nacimiento por venir.

Sólo un poco puede permanecer la luz-de-dios:
espiritual belleza que ilumina la visión humana,
recubre con su pasión y su misterio la máscara de la Materia
y prodiga la eternidad en un latido del Tiempo.

 

005

Como cuando un alma se aproxima al umbral del nacimiento,
juntando el tiempo mortal con la Eternidad,
chispa de la deidad perdida en la cripta de la Materia,
su esplendor se desvanece en los planos de lo inconsciente,
así se disolvió en el brillo del aire habitual
este transitorio resplandor de mágico fuego.

El mensaje cesó y se disipó el mensajero.

La solitaria Llamada, el solitario Poder,
retiró a algún remoto mundo secreto
el color y la maravilla del rayo celestial:
dejó de atender a nuestra mortalidad.

El exceso de belleza natural en el mundo de los dioses
no pudo mantener su influjo en ojos nacidos en el tiempo;
demasiado real-místico para aposentarse en el espacio,
su cuerpo de gloria se difuminó en el cielo:
lo insólito y la maravilla ya no pervivieron.

Permanecía la luz normal del día de la tierra.

Liberado del reposo de la fatiga
una vez más el rumor del apresuramiento de la Vida
prosiguió los ciclos de su enceguecida búsqueda.

Todos iniciaron la actividad de sus invariables actos cotidianos;
los mil pobladores de suelo y árbol
obedecieron el imprevisible impulso del momento,
y líder aquí con su mente insegura,
único que mira el velado semblante del futuro,
el hombre levantó la carga de su destino.

 

006

Y también Savitri se despertó entre estas tribus
que se apresuraban a unirse al canto del brillante Heraldo
y atraídas por la belleza de las aparentes vías,
aclamaban su parte de efímera alegría.

Afín a la eternidad de donde vino,
no tomó parte en esta insignificante felicidad;
poderoso forastero en la esfera humana,
el encarnado Huésped interior no respondió.

La llamada que despierta el impulso de la mente humana,
su accidentado, afanoso, movimiento de búsqueda,
su ilusión de vibrante color del deseo,
visitó su corazón como una dulce nota ajena.

El mensaje de breve luz del tiempo no era para ella.

____________

Notas al texto:

Y también Savitri: Nos encontramos con el primer verso del poema que hace referencia a Savitri. El hecho de que esta aparición ocurra tras la descripción de la Aurora, apunta a un paralelismo entre ambas: como la Aurora, también Savitri ha venido para iluminar a cuantos la rodean.

brillante Heraldo: el Sol.

Huésped interior: El ser interior, la divinidad en Savitri:

“Un espíritu que es una llama de Dios mora ...
inmortal en nuestra mortal pobreza.
Este escultor de las formas de lo Infinito,
este oculto Habitante no reconocido …”

(Libro I, Canto III: El Yoga de la Liberación del Alma)

 

006b

Había en ella la angustia de los dioses
aprisionados en nuestro transitorio molde humano,
la inmortalidad conquistada por la mortalidad de las cosas.

Una más vasta alegría de la Naturaleza había sido antes suya,
pero no pudo guardar por mucho tiempo su dorado matiz celestial
o permanecer sobre esta quebradiza base terrenal.

Movimiento angosto en el profundo abismo del Tiempo,
la frágil pequeñez de la vida negó el poder,
la espléndida y consciente amplitud y el gozo
que había traído con ella a la forma humana,
la calma delicia que une un alma a todas,
la llave de las intensas puertas del éxtasis.

La fibra de la tierra que necesita la savia del placer y de las lágrimas
rechazó el don inmortal del rapto:
ofrendó a la hija del infinito
la flor-de-pasión de amor y de muerte.

En vano parecía ahora el espléndido sacrificio.

____________

Notas al texto:

En los presentes y siguientes versos se expresa cómo Savitri, que ha venido para ayudar con la luz y la alegría de otras esferas, se encuentra aquí con la terrible y severa respuesta de la tierra, que le ofrece la muerte de Satyavan.

Movimiento angosto: Se refiere a la vida, vista en el grandioso escenario –el Cosmos todo– en el cual el poema está siendo relatado.

rapto: embeleso, éxtasis.

 

007

Pródiga de su preciada divinidad,
había entregado a los hombres su persona y todo cuanto era,
confiando implantar su ser más noble
y aclimatarlo en sus vidas corporales
para que el cielo pudiera crecer nativo en suelo mortal.

Difícil es persuadir del cambio a la naturaleza de la tierra;
la mortalidad soporta mal el toque de lo eterno:
teme la pura divina intolerancia
de este asalto de éter y de fuego;
murmura de su felicidad carente de tristeza,
casi con odio rechaza la luz que trae;
tiembla ante el desnudo poder de la Verdad
y la fuerza y la dulzura de su Voz absoluta.

Infligiendo a las alturas la ley del abismo,
ensucia con su lodo a los mensajeros celestiales:
las espinas de su caída naturaleza son la defensa
que vuelve contra las salvadoras manos de la Gracia;
recibe a los hijos de Dios con la muerte y el dolor.

Una gloria de relámpagos que atraviesa la escena terrestre,
sus pensamientos de soles se desvanecen, oscurecidos por mentes ignorantes,
su trabajo traicionado, su bien convertido en mal,
la cruz el pago por la corona que aportaban,
sólo dejan tras de sí un espléndido Nombre.

Un fuego ha venido, ha tocado los corazones de los hombres y se ha ido;
unos pocos han captado la llama y han crecido a una vida más noble.

____________

Notas al texto:

su ser más noble: de Savitri.

sus vidas corporales: de los hombres.

 

008

Una oscura precognición la separaba
de todos de quienes era sostén y estrella;
demasiado noble para compartir el peligro y el dolor,
en sus laceradas profundidades guardaba el sufrimiento por venir.

Como quien velando por hombres que han quedado ciegos
toma sobre sí la carga de una raza inconsciente,
albergando a un enemigo a quien con su corazón debe alimentar,
ignorado su acto, ignorado el destino que enfrentaba,
desvalida debía prever, temer y osar.

La hacía tiempo conocida y fatal mañana estaba aquí
trayendo un mediodía que parecía como cualquier otro.

Porque la Naturaleza camina sobre su poderosa vía
despreocupada cuando rompe un alma, una vida;
abandonándola muerta tras ella, prosigue su camino:
sólo el hombre lo advierte y los ojos de Dios que todo lo ven.

____________

Notas al texto:

Una oscura precognición: la profecía de Narad, que sólo ella sabía.

 

008b

Incluso en ese momento de desesperación de su alma,
en la siniestra cita con la muerte y el miedo,
ningún lamento salió de sus labios, ninguna llamada de ayuda;
a nadie dijo el secreto de su mal:
calma era su faz y el valor la mantenía muda.

Pero sólo su ser exterior sufría y forcejeaba;
pues incluso su humanidad era medio divina:
su espíritu abierto al Espíritu en todo,
su naturaleza sentía toda la Naturaleza como suya.

Aparte, viviendo en su interior, mantenía las vidas de todos;
sola, portaba en sí el mundo:
su terror era uno con el gran terror cósmico,
su fortaleza se sustentaba en los cósmicos poderes;
suyo era el amor de la Madre universal.

Contra el mal en las afligidas raíces de la vida,
su propia calamidad su particular indicio,
de sus punzadas de dolor hizo una afilada espada mística.

____________

Notas al texto:

su propia calamidad: la calamidad de Savitri es un indicio, una pequeña parte, del mal que aflije a las raíces de la vida.

 

009

Una mente en soledad, un corazón tan grande como el mundo,
se incorporó al no compartido trabajo solitario del Inmortal.

Al principio la vida no sufría en su agobiado pecho:
en el regazo de la original somnolencia de la Tierra,
inerte, aliviada en el olvido,
tendida reposaba, inconsciente en la orilla de la mente,
obtusa y tranquila como la piedra y la estrella.

En una profunda sima de silencio entre dos reinos
permanecía remota a la pena, no asediada por la preocupación,
sin recordar nada de la aflicción de aquí.

Entonces una lenta tenue memoria se movió como una sombra,
y suspirando colocó su mano sobre el pecho
y reconoció el íntimo y persistente dolor,
profundo, silencioso, antiguo, ya natural a esa parte de su ser,
pero no sabía por qué estaba allí ni de dónde venía.

El Poder que alumbra la mente permanecía todavía retirado:
pesados, reacios eran los servidores de la vida
como trabajadores sin la recompensa del gozo;
taciturna la antorcha de los sentidos rehusaba arder;
el desasistido cerebro no encontraba su pasado.

Sólo una imprecisa naturaleza terrestre mantenía el armazón del cuerpo.

____________

Notas al texto:

Inmortal: el Huésped interior. Véase 6.

sima de silencio entre dos reinos: la sima entre el sueño y la vigilia. Se está describiendo el momento del despertar de Savitri, en el que de forma gradual pasa del estado de inconsciencia al de conciencia, mediante el paulatino regreso a ella de la vida, de la mente, del espíritu.

 

009b

                    Pero ahora despertaba, su vida compartía la carga cósmica.

                    Al requerimiento del mudo llamado del cuerpo,
                    su poderoso espíritu de alejado vuelo viajó de vuelta,
                    de vuelta al yugo de la ignorancia y del sino,
                    de vuelta a la labor y al esfuerzo de los días mortales,
                    alumbrando una senda a través de extraños sueños simbólicos
                    desde el otro extremo del reflujo de los mares del sueño.

                    Su casa de Naturaleza sintió un invisible influjo,
                    iluminadas súbitamente fueron las oscurecidas habitaciones de la vida,
                    y las ventanas de la memoria se abrieron sobre las horas
                    y los cansados pies del pensamiento se aproximaron a sus puertas.

                   Todo volvía a ella: Tierra y Amor y Muerte,
                   antiguos contendientes, la rodeaban
                   como figuras gigantes que luchan en la noche:

                   ____________

                   Notas al texto:

                   Su casa de Naturaleza: el cuerpo de Savitri.

 

010

las divinidades nacidas del oscuro Inconsciente
despertaban a la lucha y al dolor divino,
y en la sombra de su encendido corazón,
en el sombrío centro del terrible debate,
un guardián de los afligidos abismos
heredero de la larga agonía del globo,
figura inmóvil cual piedra de enorme y divino Sufrimiento
miraba al Espacio con fijos ojos ausentes
que veían las atemporales profundidades del dolor aunque no el sentido de la vida.

Consumido por su severa divinidad,
amarrado a su trono, esperaba implacable
la diaria oblación de las lágrimas aún no lloradas de Savitri.

Toda la tremenda cuestión del hombre revivió.

El sacrificio de sufrimiento y de deseo
que la Tierra ofrece al Éxtasis inmortal
comenzó de nuevo bajo la Mano eterna.

Despierta soportó la apretada marcha de los momentos
y miró a este verde, sonriente, peligroso mundo,
y escuchó el grito ignorante de las cosas vivientes.

En medio de los sonidos triviales, de la invariable escena
su alma se irguió enfrentando Tiempo y Destino.

Inmóvil consigo misma, acumulaba fuerza.

Este era el día en que Satyavan debe morir.

 

FIN DEL CANTO I, LIBRO I

____________

Notas al texto:

en la sombra de su encendido corazón: del corazón de Savitri.

un guardián de los afligidos abismos: esta enigmática figura a la que Sri Aurobindo no designa con un nombre concreto, pero en cuya descripción figuran las palabras “piedra” y “severa divinidad”, puede entenderse como la divinidad aprisionada en la materia, que tiene que valerse de la aflicción y del dolor como de un cincel que vaya desvelando su propia presencia que permanece oculta en el hombre.

 

 

Libro I, Canto II: La Cuestión

011

Por unos instantes, retirada en los secretos campos del pensamiento,
su mente se trasladó a un pasado repleto de imágenes
que revivía y veía aproximarse su fin:
a punto de morir, vivía imperecedero en ella;
efímero y desvaneciéndose ante ojos efímeros,
invisible, fatídico espectro del yo,
portaba el futuro en su pecho fantasmal.

A lo largo de la estela de lejano retroceso de los acontecimientos,
regresaba la corriente de las apremiantes horas,
y en la orilla del misterioso flujo
poblado de formas bien amadas ahora tan lejanas
y de sutiles imágenes de las cosas que fueron,
su espíritu testigo permanecía examinando el Tiempo.

____________

Notas al texto:

Por unos instantes: Los que median entre el despertar de Savitri y el momento de levantarse del lecho conyugal.

que revivía y …: Esta línea y las cuatro siguientes tienen como sujeto al “pasado”. La mente de Savitri está considerando que ese día, a lo largo del cual va a producirse la muerte de Satyavan, representa un hito entre el tiempo anterior a ese hecho y el posterior. El pasado vivía -y viviría a partir de ahora- imperecedero en ella, y por otra parte, ese pasado había llevado durante todo el tiempo en su pecho fantasmal un futuro que a Savitri le angustiaba, el de la viudedad y una vida sin la compañía de Satyavan.

 

011b

Todo lo que ella había una vez esperado y soñado y sido,
pasó con vuelo de águila a través de los cielos de su memoria.

Como en una irisada, flamígera aurora interior,
las amplias avenidas de su vida y sus dulces senderos
permanecían trazados en el mapa de visión clara como el sol de su recuerdo,
desde el luminoso país de sus días de infancia
y las azules montañas de su juventud que levantaba el vuelo
y las paradisíacas arboledas y las alas de pavo real del Amor
hasta la felicidad conseguida bajo la silenciosa sombra del hado adverso
en el último trecho en donde cielo e infierno habían competido.

Doce apasionados meses habían conducido al día fatal.

____________

Notas al texto:

cielo e infierno habían competido: El cielo de la vida junto a Satyavan durante el primer año de matrimonio y el infierno de ser sabedora de su muerte una vez transcurridos esos doce meses.

 

011c

Una absoluta oscuridad sobrenatural sorprende
a veces al hombre cuando se aproxima a Dios:
llega una hora cuando todos los recursos de la Naturaleza fallan;
arrancado de la Ignorancia protectora
y arrojado de nuevo a su simple primaria necesidad,
al fin debe desechar de sí su alma de superficie
y ser la desnuda entidad interior:
esa hora había sobrevenido ahora a Savitri.

Había alcanzado un punto en el que la vida debe ser en vano
o, despierta a su elemento no nacido,
su voluntad debe cancelar el destino de su cuerpo.

____________

Notas al texto:

su elemento no nacido: no nato o nonato, porque nunca ha nacido, existente desde siempre y por tanto preexistente al cuerpo.

 

012

Pues sólo el eterno poder del espíritu que no nace
puede levantar el yugo impuesto por el nacimiento en el Tiempo.

Sólo el Yo que construye esta figura del yo
puede romper [la interminable línea fija
que une esos nombres cambiantes, esas innumerables vidas,
esas nuevas personalidades olvidadizas
y que guarda aún latente en nuestros actos conscientes
el rastro de viejos pensamientos y actos olvidados,]
repudiar el legado de nuestros yoes enterrados,
la gravosa herencia de nuestras formas desvanecidas
aceptada a ciegas por el cuerpo y por el alma.

Un episodio de un cuento no recordado,
su comienzo perdido, su motivo y su trama ocultos,
la historia que una vez ocurrió ha preparado y construido
nuestro presente destino, hijo de pasadas energías.

 

012b

La rigidez de las secuencias cósmicas
trabadas por ocultos vínculos inevitables
Savitri debe quebrantar, desalojar por la fuerza de su alma
su pasado, un bloque en el camino del Inmortal,
dejar el paso expedito y configurar de nuevo su destino.

Coloquio de los Dioses originales
reunidos en la orilla de lo desconocido,
el debate de su alma con la encarnada Nada
debe ser librada en un peligroso, sombrío trasfondo:
su ser debe afrontar su Causa sin procedimiento,
contra el universo oponer el peso de su solitario yo.

En el desnudo pico en donde el Yo está solo con la Nada
y la vida carece de sentido y el amor no tiene lugar donde permanecer,
debe defender su caso al borde de la extinción,
en la cripta mortuoria del mundo defender la desvalida demanda de la vida
y reivindicar su derecho a ser y amar.

____________
Notas al texto:
Inmortal: el Huésped interior, ya visto anteriormente en 006.
su Causa sin procedimiento: la figura hace alusión a una causa judicial que no se rigiera por procedimiento alguno, es decir totalmente arbitraria, en la que Savitri va a estar sin ayuda alguna, indefensa.
defender su caso: en el mismo sentido de caso judicial.

 

012c

Alterada debe ser la rigurosa economía de la Naturaleza;
condonación debe obtener de la atadura de su pasado,
cancelar una vieja cuenta de sufrimiento,
borrar del Tiempo la larga deuda acumulada del alma
y los rígidos vasallajes de los Dioses Kármicos,
la lenta venganza de la Ley que no perdona
y la profunda necesidad universal de dolor
y el difícil sacrificio y la trágica consecuencia.

Una perenne barrera debe franquear,
penetrar con las honduras de su pensamiento el monstruoso silencio del Vacío,
mirar a los solitarios ojos de la Muerte que no muere
y con su desnudo espíritu medir la noche del Infinito.

 

013

El enorme y doloroso momento estaba ahora cercano.

Batallón acorazado en marcha hacia su destino,
los últimos largos días pasaban con fuerte pisada,
largos pero demasiado raudo su avance, demasiado cercano el final.

Sola en medio de la muchedumbre de rostros amados,
su armado espíritu velaba las horas
atento a un esperado paso formidable
en la encerrada belleza de la naturaleza salvaje.

Combatiente en terribles lizas silenciosas,
sin el mundo saberlo, por el mundo aguantaba:
sin ayuda alguna salvo la Fuerza interior;
no había testigo de ojos terrenales;
los Dioses en lo alto y sólo la Naturaleza aquí abajo
eran los espectadores de esta poderosa contienda.

 

013b

A su alrededor estaban las montañas apuntando al cielo,
y los amplios bosques verdes, rumorosos, de absortos pensamientos
murmuraban incesantemente su apagado conjuro.

Una densa vida magníficamente colorida arropándose a sí misma
con el atavío del vívido monótono esmeralda de las hojas
y engalanada con matizados rayos de sol y alegres flores
enmarcaba el aislado escenario de su destino.

Allí había crecido a la estatura de su espíritu:
el genio de los inmensos silencios
impregnando su alma con su vasta soledad
le había mostrado la desnuda realidad de su yo
y le había hecho una con su entorno.

Su soledad engrandecía sus humanas horas
con el trasfondo de lo eterno y de lo único.

____________
Notas al texto:
Allí había crecido: En el escenario natural que se está describiendo, lugar de destierro del rey Dyumatsena con su exiliada corte, donde había vivido los últimos doce meses junto a Satyavan.
el genio de los inmensos silencios: el espíritu, el ser esencial de esos silencios que con su vasta soledad había impregnado el alma de Savitri, mostrándole su desnuda realidad, la verdadera esencia de Savitri.
Su soledad: la soledad de este genio de inmensos silencios engrandecía las humanas horas de Savitri.

 

014

La fuerza de una escasa apetencia inmediata
redujo el pesado entramado de los días del hombre
y su agobiante masa de carencias exteriores
a un primigenio tenue vestigio de necesidad animal,
y la poderosa rusticidad de la primitiva tierra
y la acogedora multitud de pacientes árboles
y la despreocupada meditación de zafiro del cielo
y el peso solemne del lento transcurrir de los meses
habían dejado en ella amplio espacio para el pensamiento y para Dios.

Allí fue vivido el radiante prólogo de su drama.

Un lugar para el paso de lo eterno sobre la tierra
situado en el claustral anhelo de los bosques
y observado por la aspiración de los picos
aparecido a través de una áurea brecha en el Tiempo,
en donde el expectante silencio percibía la palabra no pronunciada
y las horas olvidaban discurrir hacia el sufrimiento y el cambio.


____________
Notas al texto:
zafiro: piedra preciosa de color azul, como metáfora del azul del cielo.

 

 014b

Aquí con lo repentino que los divinos advenimientos tienen,
repitiendo la maravilla del primer descenso,
transformando en rapto el insulso recorrido de la tierra,
el Amor llegó a ella ocultando la sombra, la Muerte.

Bien pudiera él encontrar en ella su perfecto santuario.

Desde el primigenio comienzo del crecimiento del ser de la tierra hacia el cielo,
a través de toda la larga ordalía de la raza,
nunca una criatura tan excepcional soportó su dardo,
esta ardiente prueba de la divinidad en nuestros miembros,
un rayo de las alturas en nuestro abismo.

Todo en ella apuntaba a una raza más noble.


____________
Notas al texto:
Bien pudiera él: el Amor.
su dardo: del Amor.

 

014c

Cercano a la amplitud de la tierra, íntimo con el cielo,
exaltado y rápido, su joven espíritu de amplia visión
viajando a través de mundos de esplendor y de calma
sobrevolaba las vías del Pensamiento hacia cosas no nacidas.

Ardiente era su equilibrada firme voluntad;
su mente, un mar de blanca sinceridad,
de apasionado flujo, sin siquiera una túrbida ola.

Como en una mística y dinámica danza
una sacerdotisa de éxtasis inmaculados
inspirada y guiada desde una reveladora bóveda de la Verdad
se mueve en el interior de una profética caverna de los dioses,
un corazón de silencio en manos de la alegría
poblaba con ricos y creativos latidos
un cuerpo como una parábola de la aurora
que parecía un nicho para la velada divinidad
o la dorada puerta de un templo a las cosas del más allá.


____________
Notas al texto:
Se hace aquí el retrato de Savitri, de cómo era su joven espíritu, su voluntad, su mente, su corazón, su cuerpo.
Como en una mística y dinámica danza: Se describe el corazón de Savitri como si fuera “una sacerdotisa de éxtasis inmaculados”, cuya “mística y dinámica danza” (latidos), se realizara en “una profética caverna de los dioses” (el cuerpo de Savitri).

 

015

Ritmos inmortales ondeaban en sus andares nacidos en el tiempo;
su mirada, su sonrisa despertaban una sensación celestial
incluso en lo terrenal, y su intenso deleite
derramaba una excelsa belleza en las vidas de los hombres.

Un amplio don de sí era su disposición innata;
una magnanimidad como la del mar o la del cielo
envolvía con su grandeza todo cuanto le acontecía
y proporcionaba una sensación como de un mundo engrandecido:
su amoroso cuidado era un dulce sol templado,
su elevada pasión el equilibrio de un cielo azul.

 

015b

Como pudiera un alma volar cual pájaro perseguido,
escapando con alas cansadas de un mundo de tormentas,
y alcanzar un sosiego como el de un pecho recordado,
en un refugio de seguridad y espléndido dulce reposo
uno podía beber la vida de nuevo en corrientes de melifluo fuego,
recobrar el hábito perdido de la felicidad,
percibir la gloriosa atmósfera de su luminosa naturaleza,
y dejar florecer la dicha bajo su cálido y colorido reinado.

Una profunda compasión, un silencioso santuario,
su ayuda interior abría una puerta al cielo;


____________
Notas al texto:
en un refugio: Savitri, su propia presencia.
su luminosa naturaleza: de Savitri.
su cálido y colorido reinado: id.

 

015c

El Amor en ella era más amplio que el universo,
el mundo entero podía refugiarse en su solo corazón.

La gran divinidad insatisfecha aquí podía morar:
libre del enrarecido aire del enano yo,
su ánimo podía albergar su más sublime aliento
espiritual que puede convertirlo todo en divino.

Pues incluso sus abismos eran secretos de luz.

Ella era a un tiempo el silencio y la palabra,
un continente de paz que se autodifunde,
un océano de inconmovible fuego virginal;
la fortaleza, el silencio de los dioses eran suyos.

En ella encontró él una inmensidad como la propia,
reencontró su elevado y cálido éter
en el que se movía como en su casa natal.

En ella encontró él su propia eternidad.


____________
Notas al texto:
La gran divinidad insatisfecha: el Amor.
su ánimo: de Savitri.
su más sublime aliento: del Amor.
incluso sus abismos: de Savitri.
En ella encontró él: el Amor.

 

016

Hasta entonces ningún lúgubre trazo había obstruido este rayo.

En el frágil pecho de esta tierra insegura,
desde que su visión circunscrita a esta casa amarrada por el aliento,
abriéndose en simpatía con las más felices estrellas
en las que la vida no está expuesta al doloroso cambio,
recordaba la belleza que los párpados reclamados por la muerte ignoran
y se maravillaba de este mundo de formas frágiles
que lleva en jirones de lienzo el rutilante Tiempo,
suya había sido la impunidad de los Poderes nonatos.

Aunque se encorvaba bajo el peso de la carga humana,
su andar todavía conservaba las medidas de los dioses.

El aliento de la Tierra no había conseguido empañar ese brillante cristal:
no manchado con el polvo de nuestra mortal atmósfera
todavía reflejaba la alegría espiritual del cielo.

_____
Notas al texto:
desde que su visión...: Desde el nacimiento de Savitri, hasta el momento presente, su vida había sido una continuación de aquella vida más feliz que le era propia en otras esferas. Esferas en las que el cuerpo (esta casa) no necesita estar atado, como lo está aquí, a la necesidad del aliento, ni la vida está expuesta al doloroso cambio, ni está la visión circunscrita, como lo está aquí, a la muy restringida mirada que nos imponen los rígidos límites de nuestros ojos. Puesto que durante todo ese tiempo de infancia y juventud suya había sido la impunidad de los Poderes nonatos, es decir de los Poderes de esas esferas de las que procedía.

 

016b

Casi veían quienes vivían dentro de su luz
a su compañero de juegos en las esferas sempiternas
descendido desde sus inalcanzables reinos
en la atracción de la luminosa estela de su advenimiento,
el pájaro dragón de blanco fuego de eterna felicidad
flotando con flamígeras alas por encima de sus días:
tranquilo escudo del cielo que protegía a la niña enviada.

Una brillante órbita fue su primera etapa,
años como vestiduras de oro de los dioses que pasan;
su juventud se asentaba en una calma felicidad.

Pero la alegría no puede durar hasta el fin:
hay una oscuridad en las cosas de la tierra
que no puede tolerar por mucho tiempo una nota demasiado alegre.

_____
Notas:

Casi veían: Al venir Savitri a esta tierra mediante el nacimiento, la había seguido el pájaro dragón de blanco fuego, que era su compañero de juegos en otras esferas y que lo continuaba siendo aquí durante su infancia.

Preguntado Sri Aurobindo por este “pájaro-dragón”, contestó lo siguiente: “Todos los pájaros de esa región tienen un mismo parentesco. Pero éste es el ave del eterno Ananda... No obstante, todo esto es introducir una excesiva mentalización y la mentalización siempre despoja a las cosas espirituales de la mayor parte de su contenido. Por esto mismo digo que casi pudiera ser visto -el pájaro dragón-, pero sin entrar en detalles sobre él.”

 

017

También sobre ella se cerraba la Mano inexorable:

la armada Inmortal soportó la trampa del Tiempo.

Trató con ella quien trata con los grandes cargados.

Asignador de la terrible experiencia y del camino,
el que elige en este holocausto del alma
muerte, caída y pena como aguijones del espíritu,
la turbia deidad con su antorcha de sufrimiento
iluminó la sima del mundo inacabado
y la llamó para colmar el abismo con su vasto ser.

Augusto y despiadado en su calma perspectiva,
incrementando la terrible estrategia de lo Eterno,
midió la dificultad con el poder
y cavó más profundo el abismo que todos deben cruzar.

Asediando sus elementos más divinos,
hizo su corazón semejante al esforzado corazón humano
y constriñó su fortaleza al camino asignado.

_____
Notas:

los grandes cargados: quienes sobre esta tierra soportan las más pesadas cargas.

la turbia deidad: Preguntado sobre esta figura, que recuerda a la ya vista anteriormente en 010, Sri Aurobindo contestó lo siguiente: “Si hubiera querido darle un nombre, lo habría hecho, pero lo dejé innominado a propósito puesto que es indefinible. Él puede utilizar el Amor o el Dolor o el Tiempo o cualquiera de esos poderes, pero no es ninguno de ellos. Si prefieres, puedes llamarlo el Señor de la Evolución.”

Asediando sus elementos...: de Savitri.

 

017b

Para esto había ella aceptado el aliento mortal;
había venido a luchar con la Sombra
y debe confrontar el enigma del nacimiento humano
y el breve forcejeo de la vida en la muda noche de la Materia.

O soportar Ignorancia y Muerte
o labrar las sendas de la Inmortalidad,
ganar o perder el juego divino para el hombre,
era la cuestión de su alma arrojada por el dado del Destino.

Pero ella no había nacido para someterse y sufrir;
guiar, liberar era su glorioso papel.

Aquí no había tejido de humana hechura
apropiado para el uso de un día de atareados Poderes descuidados.

_____
Notas:

era la cuestión...: Esta “cuestión”, que da título al presente Canto, constituye el desafío central que deberá afrontar Savitri y da, por tanto, lugar al desarrollo de todo el poema.

 

017c

Una imagen parpadeante en la pantalla del Destino,
a medias animada para una exhibición pasajera,
o un náufrago en el océano del Deseo
arrojado a los remolinos en un juego despiadado
y sacudido en los abismos de la Circunstancia,
una criatura nacida para doblegarse bajo el yugo,
vasallo y juguete de los señores del Tiempo,
o un peón más que viene destinado a ser empujado
un lento movimiento hacia adelante en un inconmensurable tablero
en el juego de ajedrez del alma de la tierra con el Destino, —
tal es la figura humana arrastrada por el Tiempo.

Una estructura consciente estaba aquí, una Fuerza nacida de sí misma.

_____
Notas:

tal es la figura humana: que ha quedado descrita en las líneas precedentes del párrafo.

Una estructura consciente estaba aquí: Savitri, cuya consciencia, determinación y voluntad contrastan con el común de la figura humana descrita anteriormente.

 

018

En este enigma del crepúsculo de Dios,
este lento y extraño incómodo compromiso
de la limitante Naturaleza con un Alma ilimitada,
en donde todo debe moverse entre un ordenado Azar
y una indiferente ciega Necesidad,
el fuego espiritual no se atreve a arder demasiado alto.

Si llegara a alcanzar la intensa Llama original,
el toque de respuesta podría hacer añicos todos los límites fijados
y la tierra hundirse con el peso del Infinito.

 

018b

Una prisión es este inmenso mundo material:
en cada camino permanece armada una Ley de ojos de piedra,
en cada puerta patrullan los enormes oscuros centinelas.

Un gris tribunal de la Ignorancia,
una Inquisición de los sacerdotes de la Noche
sentencian al alma aventurera,
y las tablas duales y la norma Kármica
refrenan en nosotros al Titán y al Dios:
el dolor con su látigo, la alegría con su soborno de plata
preservan el inmóvil recorrido circular de la rueda.

Una cadena es puesta en la mente de alto ascenso,
un sello en el excesivamente abierto corazón;
la muerte detiene el viaje de descubrimiento, la Vida.

Así está el trono del Inconsciente a salvo
mientras pasan los eones en lentas espirales
y el Animal pasta en la sagrada cerca
y el dorado Halcón ya no cruza más los cielos.

_____
Notas:

dorado Halcón: Figura de reminiscencias mitológicas egipcias que parecería indicar que mientras el hombre, en la cúspide de la evolución animal, está circunscrito a la cerca de su actual condición, carece de la capacidad necesaria para alzar el vuelo del dorado Halcón hacia los cielos.

 

018c

Pero una se irguió y encendió la ilimitada llama.

Procesada por el oscuro Poder que odia toda dicha
en el severo tribunal en el que la vida debe pagar por la alegría,
sentenciada por el mecánico justiciero
a la atribulante pena de las esperanzas del hombre,
su cabeza no se inclinó ante la rigurosa sentencia
exponiendo su desvalido corazón al golpe del destino.

Así debe inclinarse la voluntad nacida de la mente en el hombre
obediente a los estatutos fijados de antiguo,
admitiendo sin apelación a los dioses inferiores.

En ella lo sobrehumano arrojó su semilla.

_____
Notas:

Así debe inclinarse: Frase explicativa de lo que hace el hombre en contraposición de la actitud adoptada por Savitri en los versos anteriores.

 

019

Incapaz de plegar las majestuosas alas de sus sueños
su espíritu rehusó abrazar el suelo común,
o, encontrando robados todos los dorados significados de la vida,
mezclarse con la tierra, suprimido de la lista estrellada,
o sofocar con negra desesperación la luz entregada por Dios.

Habituada a lo eterno y verdadero,
su ser consciente de sus divinos orígenes
no pedía alivio del dolor de la mortal fragilidad,
no transigía con el fracaso de un pacto o compromiso.

Tenía un trabajo por hacer, una palabra que pronunciar:
escribiendo la inconclusa historia de su alma
en pensamientos y acciones grabados en el libro de la Naturaleza,
no aceptaba cerrar la luminosa página,
cancelar su comercio con la eternidad,
o poner una firma de débil asentimiento
al rudo balance del intercambio del mundo.

Una fuerza en ella que se esforzaba desde que la tierra fue creada,
cumplimentando en la vida el gran plan del mundo,
persiguiendo fines inmortales más allá de la muerte,
rehusaba admitir el estéril papel de la frustración,
perder el significado de su nacimiento en el Tiempo,
obedecer al gobierno del acto casual
o abandonar su alto destino a un Azar pasajero.

 

019b

En su propio ser encontró su elevado recurso;
emparejó con la ley de bronce su derecho soberano:
a la ley cósmica opuso su simple voluntad.

Esta grandeza creció hasta parar las ruedas del Destino.

Al aldabonazo de lo Invisible sobre sus escondidas puertas
su fortaleza acrecentada por el toque de relámpago
despertó del sueño en lo más recóndito de su corazón.

Encajó el golpe de Aquello que mata y que salva.

En el recorrido de la sobrecogedora marcha que ningún ojo puede ver,
obstruyendo su terrible ruta que voluntad alguna puede cambiar,
enfrentó los motores del universo;
un corazón se interpuso en la vía de las ruedas impulsoras:
sus gigantescos desarrollos se detuvieron frente a una mente,
sus rigurosas convenciones encontraron la llama de un alma.
 

020

Repentinamente es asida una mágica palanca
que mueve la velada voluntad eterna de lo Inefable:
una plegaria, un golpe maestro, una idea regia
pueden ligar la fortaleza del hombre a una Fuerza trascendente.

Entonces el milagro se convierte en norma común,
un acto poderoso puede cambiar el curso de las cosas;
un pensamiento solitario deviene omnipotente.

Todo parece ahora la masiva maquinaria de la Naturaleza;
una incesante servidumbre a la ley de la materia
y una larga cadena rígida de determinismo,
sus estrictos e inamovibles hábitos imitando la Ley,
su imperio de inconsciente e ingenioso dispositivo
anula la reivindicación de libre albedrío de la voluntad del hombre.

 

020b

También él es una máquina entre máquinas;
un cerebro-pistón extrae las formas de pensamiento,
un palpitante corazón configura las formas de la emoción;
una insensible energía produce un alma.

O la figura del mundo revela los signos
de un encadenado Azar que repite sus antiguos pasos
en círculos alrededor de los vinculantes postes de la Materia.

Una fortuita serie de absurdos eventos
a los que la razón presta un ilusorio sentido, está aquí,
o la empírica búsqueda instintiva de la Vida,
o el inmenso trabajo colosal de una mente ignorante.

Pero la sabiduría llega, y la visión crece en el interior:
entonces el instrumento de la Naturaleza se autocorona como su rey;
percibe su yo testigo y su poder consciente;
su alma se vuelve y ve la Luz suprema.

Una Divinidad permanece tras la máquina brutal.

_____
Notas:

También él: El hombre.
 

021

Esta verdad irrumpió en un triunfo de fuego;
una victoria fue ganada para Dios en el hombre,
la deidad reveló su faz oculta.

Ahora la gran Madre del Mundo surgía en ella:
una viva elección invertía el frío e inerte giro del destino,
afirmaba el paso del espíritu sobre la Circunstancia,
echaba hacia atrás la insensible terrible rueda giratoria
y detenía la muda marcha de la Necesidad.

Flamígera luchadora desde picos eternos
dotada de poderes para forzar la puerta denegada y cerrada
sacudió del rostro de la Muerte su mudez absoluta
y demolió los límites de consciencia y de Tiempo.

 

FIN DEL CANTO II, LIBRO I

 

 

Libro IV, Canto I: El Nacimiento y la Infancia de la Llama

 

349

Ménade de los ciclos del deseo
alrededor de una Luz que no debe osar tocar,
apresurada hacia una remota meta desconocida
la Tierra seguía el interminable desplazamiento del Sol.

Mente apenas semidespierta en el mecimiento del vacío
ensoñaba la vida en el seno de la Inconsciencia
y acarreaba este mundo finito de pensamiento y acto
a través del inmóvil trance de lo Infinito.

Un vasto silencio inmutable la acompañaba:
prisionera de la velocidad sobre la engastada rueda,
en comunión con el místico corazón del Espacio.

En medio de la ambigua quietud de las estrellas
se desplazaba hacia un evento por descubrir
y su ritmo daba la medida del prolongado recurrir del Tiempo.

_______

Notas:

la Llama: Savitri. Como se irá viendo avanzando en el poema, la “Llama” interior de Savitri pasará a ser parte principal y protagonista del desarrollo de su yoga.

Ménade: se refiere a la Tierra. En la mitología griega las ménades son seres divinos femeninos estrechamente relacionados con el dios Dionisos. La celebración de los misterios del dios las llevaba a un frenesí extático y a la entrega. Aquí la pasión, el frenesí, la entrega y la fertilidad física, que dará lugar al nacimiento de Savitri, es sugerida de forma simbólica en la relación de la Tierra y el Sol.

Mente: se refiere a la Tierra.

la engastada rueda: puede imaginarse a la tierra en su girar alrededor del sol, vista desde algún lugar del universo. Daría la impresión de que su camino discurre por un carril, o rueda, o diadema en la que las estrellas son las piedras preciosas engastadas.

un evento por descubrir: el nacimiento de Savitri, que Sri Aurobindo incardina en estos versos y siguientes con el transcurso de las estaciones del año.

 

349b

En incesante movimiento al encuentro del purpurado borde
día tras día transcurrían veloces cual coloridos radios,
y a través de una fascinación de cambiantes tonos del aire
las estaciones corrían en enlazada danza significativa
simbólica parada del año que avanzaba.

A través de la ardiente languidez del suelo
transcurría el Verano con su pompa de violentos mediodías
y estampaba su tiranía de tórrida luz
y el sello azul de un inmenso cielo bruñido.

Luego rompiendo su ardiente desmayo o agobiante nudo
una marea de lluvia irrumpía sobre rasgadas alas de calor,
sorprendía con relámpagos la inquieta somnolencia del aire,
azotaba con corrientes insufladoras de vida el aletargado suelo,
sobrecogía con llamarada y estruendo y oscuridad de alada tormenta
las protegidas por las estrellas puertas de leve sueño del cielo,
o del dorado ojo de su amado
cubría con espeso velo de nubes la bronceada faz de la tierra.

Ejércitos en revolución atravesaban la explanada del tiempo,
interminable marcha de nubes sitiaba el mundo,
tempestuosos pronunciamientos reivindicaban el cielo
y tambores de tormenta anunciaban el orden de batalla de los dioses.

_____

Notas:

purpurado borde: el efecto que se crea en el borde de la tierra cuando incide sobre él la primera luz del sol, que nosotros imaginamos de forma puntual para el lugar donde habitamos, pero que está ocurriendo recurrentemente a lo largo de toda la superficie terrestre.

parada: sinónimo de procesión, desfile, en este caso, de las estaciones del año. Sri Aurobindo narra de forma simbólica la concepción, la gestación y el nacimiento de Savitri, mediante la descripción del transcurso de las estaciones que, en el poema, como en el calendario indio, son seis, añadiendo Monzón y Rocío a las cuatro a las que estamos habituados.

Transcurría el Verano: Sri Aurobindo dedica estos versos a la descripción del verano, en cuyo final van apareciendo las tormentas que, comparadas con el estruendo de los ejércitos y la batalla entre dioses, darán paso a la época de monzón.

azotaba con corrientes insufladoras de vida: nótese como se van describiendo hechos relacionados con el transcurso de las estaciones que, sin mencionarlo, van sugiriendo la gestación de Savitri.

dorado ojo de su amado: del Sol

 

350

Viajero desde limítrofes mares inquietos,
el recargado monzón cabalgaba relinchando a través de las horas de la tierra:
recias ahora las emisarias jabalinas:
tremendos relámpagos hendían la orilla del horizonte
y, arrojadas de todas partes como por bandos en contienda,
maridaban los confines del cielo empapados, desnudos y ciegos:
insurgencia, siseo, asalto descomunal de lluvia,
extendidos soplos de nevisca, clamores de alada carga de tormenta,
masas de frentes de viento, ráfagas de viento huracanado
barrían con presteza los predispuestos afligidos llanos:
las aguas del cielo se arrastraban y rezumaban a través del campo anegado.

Luego todo era marcha súbita, sibilante carrera,
o todo era clamor de tempestad y agua torrencial.

La falta de luz abrumaba el suelo gris del día,
su sombría expansión en aumento juntaba la mañana con la tarde,
revolcándose en fango y chaparrón alcanzaba la negra oscuridad.

______

Notas:

Viajero...: Comienza aquí la descripción del Monzón que con sus lluvias torrenciales y la aparición de los campos anegados y del fango sugieren la idea de fecundación y fertilidad.

 

350b

De semitiniebla se cubría el día por deslucido vestido.

La luz miraba el empañado espejo de la aurora para encontrar
allí su propia faz, gemela a la de una noche medio iluminada:
aguacero y goteo y niebla que cala dominaban todo
y convertían el seco suelo en ciénaga y fétido barro:
la tierra era un cenagal, el cielo un bloque tenebroso.

En el transcurso de frescas y húmedas semanas nadie veía al encarcelado sol.

Incluso cuando ningún tumulto contrariaba el sombrío reposo del aire,
o un fino rayo brillaba a través de las sollozantes nubes
como brilla una triste sonrisa velada por lágrimas que regresan,
todo el resplandor prometido se desvanecía negado de repente
o, pronto condenado, moría cual esperanza que se vive brevemente.

Luego un último diluvio masivo azotó el agotado barro
y un decreciente murmullo lo dejó todo silencioso,
o sólo el lodoso desplazarse de corrientes que bajan
o sólo el murmullo y verde zarandeo de los árboles.

______

Notas:
Continúa en estos versos la descripción de la estación del Monzón con su simbolismo de fecundación y fertilidad.

 

351

El talante de la tierra cambió; yacía ahora en sosegado reposo.

Las horas transcurrían con lento paso satisfecho:
un aire amplio y tranquilo recordaba la paz,
la tierra era compañera de un sol feliz.

Una calma se aproximaba como de la cercanía de Dios,
una luz de trance meditativo iluminaba suelo y cielo
y una identidad y un éxtasis
colmaban el solitario corazón de la meditación.

Un sueño holgaba en la muda mente del Espacio,
el Tiempo abría sus cámaras de felicidad,
daba paso a una exaltación y una esperanza:
un íntimo ser elevaba la mirada hacia una altura más divina,
un íntimo pensamiento encendía una escondida llama
y la mirada interior adoraba a un oculto sol.

 

351b

Tres amables estaciones transcurrían con paso radiante
y desgranando una a una las preñadas horas
estaban atentas a una llama encendida en luminosas profundidades,
vigilia de un poderoso nacimiento por llegar.

Otoño transcurría en la gloria de sus lunas
y soñaba en el esplendor de los estanques de lotos
e Invierno y el Tiempo del Rocío posaban sus calmas manos frías
en el seno de una Naturaleza todavía medio adormecida
e intensificaban con tonos de relajada y madura facilidad
la tranquila belleza del año que declinaba.

_____

Notas:
Tres amables estaciones: Otoño, Invierno, Rocío. Véase nota en 349b.

 

351c

Luego Primavera, amante ardiente, eclosionó a través de las hojas
y tomó a la novia-tierra en su vehemente abrazo;
su llegada fue un fuego de tonos irisados,
sus brazos el círculo que culmina la llegada de la alegría.

Su voz una llamada a la esfera de lo Trascendente
cuyo secreto toque en nuestras vidas mortales
guarda por siempre nuevo el estremecimiento que creó el mundo,
remodela una antigua dulzura en formas nuevas
y mantiene intacta, inalterada por muerte y Tiempo
la respuesta de nuestros corazones al encanto de la Naturaleza
y conserva siempre nuevo, aunque siempre el mismo,
el latido que vuelve a despertar el antiguo deleite
y la belleza y el rapto y la alegría de la vida.

Su llegada traía consigo la magia y el encanto;
a su toque el cansado corazón de la vida se tornaba alegre y joven;
hacía al gozo voluntario prisionero de su pecho.

Su abrazo era el de un joven dios a los miembros de la tierra:
trasmutada por la pasión de su irrupción divina
hizo su cuerpo hermoso con sus besos.

_____

Notas:
Su abrazo: de la Primavera
hizo su cuerpo: de la tierra.
con sus besos: de la Primavera.

 

352

Llegó impaciente de felicidad,
flauteando alto con la alegre voz del bullicio,
dejando señal en los árboles de su turbante de pavo real:
su aliento era una cálida llamada al deleite,
su mirada un denso azur voluptuoso.

Una suave premura celestial sorprendía la sangre
rica en instinto de los sensuales gozos de Dios;
revelada en la belleza, había por doquier una cadencia
insistiendo en el estremecido rapto de la vida:
movimientos inmortales tocaban las fugaces horas.

Una rebosante divina intensidad del sentido
hacía incluso del respirar un placer apasionado;
todas las voces y las miradas todas tejían un único encanto.

La vida del embelesado globo devino
tempestad de dulzura y de luz y de sonido,
deleite de colorido y de éxtasis,
himno de rayos de sol, letanía de gritos:
sonaba un acorde de coral música sacerdotal
y, mecido en el bamboleante incensario de los árboles,
un perfume sacrificial colmaba las horas.

_____

Notas:
Llegó: la Primavera.
turbante de pavo real: las floridas copas de los árboles.
letanía de gritos: de los pájaros posados sobre los árboles.

 

352b

Asocas ardían en manchas de llama carmesí,
puros cual aliento de inmaculado deseo
blancos jazmines embrujaban el aire enamorado,
pálidas flores de mango alimentaban la límpida voz
del bullicio enloquecido de amor, y la dorada abeja
zumbaba en medio de la fragancia de melifluos capullos.

La luz del sol era la enorme sonrisa dorada de Dios.

Toda la Naturaleza era un festival de belleza.

______

Notas:
Asoca: Árbol esbelto, pequeño, perenne, del bosque tropical, de bello follaje y fragantes flores que florecen entre febrero y abril, del amarillo naranja al rojo carmesí. Símbolo de fertilidad.
Asocas, jazmines, flores de mango, abejas, que aparecen en estos versos, son signos de Kamadeva, dios hindú del amor (kama=deseo sexual), cuya compañera es la Primavera.

 

353

En este espléndido momento de los dioses
en respuesta al deseo ardiente de la tierra y a su súplica de gozo,
llegó una grandeza desde nuestras otras regiones.

Un silencio en el bullicio de las cosas de la tierra
inmutable reveló la Palabra secreta,
un influjo más poderoso colmó la olvidadiza arcilla:
una lámpara fue prendida, creada una imagen sagrada.

Un rayo intercesor había tocado la tierra
tendiendo un puente en el abismo de la mente humana con la de Dios;
su resplandor ligó nuestra transitoriedad a lo Desconocido.

______

Notas:
llegó una grandeza: Savitri

 

353b

Un espíritu consciente de su origen celestial
trasladando el cielo a una forma humana
descendía al imperfecto molde de la tierra
y no lamentaba la caída en la mortalidad,
sino que todo lo contemplaba con amplios y serenos ojos.

Había regresado desde los planos trascendentes
y sostenía de nuevo la carga del mortal aliento,
una que había luchado de antiguo con nuestra oscuridad y nuestro dolor;
de nuevo retomaba su inacabada tarea divina;
superviviente a la muerte y a los eónicos años,
una vez más con su insondable corazón enfrentaba al Tiempo.

Una vez más era renovada, una vez más revelada
la antigua presencia velada a la visión de la tierra,
el secreto contacto interrumpido en el Tiempo,
una consanguinidad de tierra y cielo,
entre la porción humana que aquí se esfuerza
y una Fuerza ilimitada todavía no nacida.

 

353c

De nuevo comenzaba el místico profundo intento,
la atrevida apuesta del juego cósmico.

Pues desde que sobre este ciego y giratorio globo
el plasma de la Tierra por vez primera se estremeció con la mente iluminadora
y la vida invadió la corteza material
afligiendo a la inconsciencia con la necesidad de sentir,
desde que en el silencio del Infinito despertó una palabra,
una Madre de sabiduría trabaja en el pecho de la Naturaleza
para derramar delicia en el corazón del esfuerzo y de la necesidad
e insuflar perfección en los trastabillantes poderes de la vida,
imponer la sensibilidad del cielo en el oscuro abismo
y hacer a la muda Materia consciente de su Dios.

 

354

Aunque nuestras caídas mentes olviden elevarse,
aunque nuestra humana sustancia se resista o se quiebre,
Ella mantiene su voluntad que espera divinizar la arcilla;
el fracaso no la puede contener, la derrota derrocar;
el tiempo no la puede doblegar ni el Vacío someter;
las edades no han disminuido su pasión;
no admite la victoria de Muerte o Destino.

Por siempre conduce al alma hacia un nuevo intento;
por siempre su mágica infinidad
fuerza a aspirar a los toscos elementos inertes;
como quien posee todo el Infinito para derrochar,
esparce la semilla de la fuerza de lo Eterno
en un molde semianimado que se desmorona,
planta el deleite del cielo en el apasionado cieno del corazón
derrama intentos hacia la divinidad en la desnuda estructura de la bestia,
esconde la inmortalidad tras una máscara de muerte.

_______

Notas:
Ella: la Madre de Sabiduría. Véase 353.
en un molde semianimado…: el hombre.

 

354b

Una vez más esta Voluntad revestía forma terrenal.

Una Mente investida de poder por la sede inmutable de la Verdad
fue estructurada para la visión y el acto que interpreta
y fueron soberanamente diseñados instrumentos
para expresar la divinidad en signos terrestres.

Perfilado por la presión de este nuevo descenso
formado un cuerpo más hermoso de cuantos la tierra había conocido.

Aunque todavía sólo una profecía y una promesa,
arco resplandeciente de un encantador aún no visible todo,
llegó al cielo de la vida mortal
brillante como el creciente de una luna dorada
que regresa en un suave resplandor de atardecer.

_______

Notas:
sede inmutable de la Verdad: la Supermente, siendo Savitri hija del Sol, símbolo de la Supermente. Véase más adelante 355.
arco…: Sinónimo de “parte”, como el “creciente de una luna” es una parte de la luna entera. Esta figura tiene su culminación más adelante en 357.

 

 

354c

Al principio vislumbre de una idea no formada
pasiva yacía protegida en mudo sueño,
envuelta y anegada por el gigantesco trance de la Materia,
corazón infantil del profundamente enterrado plan del mundo
mecido en cuna de divina inconsciencia
por el universal éxtasis de los soles.

Un Poder enviado al semiconsciente armazón
alimentaba una gloriosa semilla muda de trascendente nacimiento
para la que esta viviente habitación estaba siendo construida.

Mas enseguida el vínculo de alma con forma creció seguro;
inundada la umbría cava con pausada luz consciente,
la semilla se convirtió en delicado capullo maravilloso,
el capullo eclosionó en flor espléndida y divina.

De repente parecía fundar una raza más poderosa.

________

Notas:
pasiva yacía: Savitri recién nacida.

 

355

Llegada sobre el extraño e incierto globo
la niña recordando íntimamente un hogar lejano
vivía protegida en la luminosa celda de su espíritu,
única entre los hombres en su especie más divina.

Incluso en sus infantiles movimientos podía ser percibida
la proximidad de una luz aún reservada de la tierra,
sensaciones que sólo la eternidad podía compartir,
pensamientos naturales e innatos a los dioses.

Como si nada necesitara excepto su propio embelesado vuelo
su naturaleza moraba en un poderoso aire aparte
cual ave exótica de amplio pecho ricamente coloreado
que se posa en una rama secreta cargada de frutos,
perdida en la gloria esmeralda de los bosques
o que vuela por encima de inalcanzables alturas divinas.

Armoniosamente impregnaba la tierra con el cielo.

Alineados a un espontáneo ritmo de pura delicia
sus días transcurrían como un cántico;
cada minuto era un latido del corazón de la belleza;
las horas se convertían en un contento de dulce armonía
que nada pedía, mas tomaba cuanto la vida daba
de forma soberana como derecho innato de su naturaleza.

Próximo estaba su espíritu a su padre el Sol,
el Aliento interior al gozo eterno.

 

355b

La incipiente vida primorosa que despierta del desmayo de la Naturaleza,
asciende en línea de rapto hacia los cielos;
en su propio feliz impulso absorta vive,
autosuficiente, mas atenta a todo:
no ha experimentado comunión con su mundo,
ni iniciado conversación con las cosas que la rodean.

Hay una identidad natural y oculta
que no necesita instrumentos ni precisa de forma;
al unísono crece con todo cuanto es.

Todos los contactos asume en su trance,
sacudida por la risa consiente el beso del viento y acoge
los transmutadores golpes del sol y de la brisa:
un gozoso anhelo bulle en sus hojas,
una mágica pasión tiembla en sus flores,
sus ramas aspiran en silente felicidad.

Una oculta divinidad de esta belleza es la causa,
espíritu e íntimo huésped de todo este encanto,
sacerdotisa de esta dulzura y musa de este ensueño.

Por la invisibilidad protegida de nuestro sentido
la Dríade vive bañada en un rayo más profundo
y percibe un diferente aire de tormentas y de calmas
y vibra en su interior bajo mística lluvia.

Esto a un nivel más divino era mostrado en ella.

________

Notas:
La incipiente vida primorosa que despierta…: La de cualquier recién nacido.

Dríade: Mit. griega. Ninfas de los robles en particular y de los árboles en general. Aquí hace referencia a la “oculta divinidad” mencionada cuatros versos más arriba.

a un nivel más divino era mostrado en ella: en Savitri. Con la expresión “más divino”, Sri Aurobindo parecería indicar que en un nivel menos divino –pero divino–, el resto de los versos que componen este fragmento se podrían aplicar a cualquier recién nacido.

 

 

356

Incluso cuando se inclinaba hacia las intimidades de la tierra
su espíritu conservaba la estatura de los dioses;
se reclinaba pero no se perdía en el reino de la Materia.

Un mundo transformado era su luminosa mente,
y abigarradas fantasías brillantes con maravilla de luna
nutrían con espiritual sustento de sueños
a la diosa ideal en su casa de oro.

Consciente de formas a las cuales nuestros ojos están cerrados,
consciente de presencias que nosotros no percibimos,
el Poder en su interior daba forma a su moldeable sentido
en figuras más profundas que nuestros superficiales tipos.

Una luz invisible corría por sus venas
e inundaba su cerebro con lustres celestiales
que despertaban una visión más amplia que la conocida por la tierra.

 

356b

Esbozados en la sinceridad de este rayo
sus incipientes pensamientos infantiles eran ricamente transformados
en luminosos patrones de la verdad profunda de su alma,
y sus ojos irradiaban en derredor
otra mirada que la ignorante visión del hombre.

Todos los objetos eran para ella formas de vivientes yoes
y percibía un mensaje familiar
en cada despertador toque de las cosas exteriores.

Cada una era un poder simbólico, un vívido destello
en el circuito de infinidades a medio conocer;
nada era ajeno o inanimado,
nada sin su significado o su llamada.

Pues con una Naturaleza más grande era una.

 

357

Como del suelo surgen la gloria de rama y flor,
como de la vida animal surgió el hombre pensante,
una nueva epifanía aparecía en ella.

Una mente de luz, una vida de rítmica fuerza,
un cuerpo insuflado de oculta divinidad
preparaba una imagen del dios por venir:
y cuando la lenta rima de los expandidos años
y el rico trabajo del rumoroso enjambre de los días
había colmado de miel sus sentidos y rellenado sus miembros,
culminando la órbita lunar de su gracia,
resguardada en el silencio de su fuerza
no era menor su solitaria grandeza.

La divinidad presionaba más próxima a la superficie,
sol reemplazando la nebulosa de la infancia
soberano en un cielo solitario y azul.

_________

Notas:
culminando la órbita lunar de su gracia: Véase nota en 354b.

 

357b

Ascendente crecía hasta asir la humana escena:
el poderoso Habitante se volvía para contemplar su campo.

Una luz más hermosa asumía la faz de su espíritu
y dulce y solemne crecía su ensoñadora mirada;
celestiales-humanos fuegos sondormidos de honda calidez
despertaban en la largamente orlada gloria de sus ojos
cual brasas de altar en misterioso santuario.

Desde esas ventanas de cristal brillaba una voluntad
que aportaba un amplio significado a la vida.

Sustentando el cándido espacio inmaculado de su frente
tras el estudioso arco un noble poder
de sabiduría contemplaba desde la luz las cosas transitorias.

______

Notas:
Ascendente crecía: la divinidad mencionada tres versos más arriba en 357.
poderoso Habitante: la divinidad en Savitri, mencionado en otras ocasiones como el Huésped interior.
estudioso arco: en alusión a la frente.

 

358

Explorador de la victoria en una torre de vigía,
su aspiración invocaba un alto destino;
guerrero silencioso paseaba en su Ciudadela de fuerza
inviolado, custodiando el trono diamantino de la Verdad.

Nectárea luna aureolada, su apasionado corazón
lo amaba todo sin pronunciar palabra y sin signo alguno,
mas el rapturoso sigilo de su pecho guardaba
un gozoso, ardiente, conmovido y silencioso mundo.

Espléndida, rauda y gozosa corría la ola de la vida
en su interior cual corriente en el Paraíso.

______

Notas:
su aspiración: la aspiración del “poderoso Habitante” mencionado en 357b, se personifica aquí como si fuera un “Explorador” y un “guerrero silencioso”. Esta aspiración constituye un elemento esencial en el yoga de Sri Aurobindo.

 

358b

Numerosos dioses prominentes moraban en un hermoso hogar;
la esfera de su naturaleza era ya un todo perfecto,
armoniosa como un canto de muchos tonos,
inmensa y variada como un universo.

El cuerpo que contenía esta grandeza casi parecía
una imagen hecha de la transparente luz de los cielos.

Su encanto recordaba cosas contempladas en horas de visión,
un dorado puente que alcanza un desbordante mundo de hadas,
una palmera que la luna acaricia junto a un lago
compañera de una amplia y refulgente paz,
un murmullo como de hojas del Paraíso
que se agitan al paso del Inmortal,
un encendido halo sobre durmientes colinas,
una estrellada y rara guía solitaria en la Noche.

 

FIN DEL CANTO I, LIBRO IV

 

 

Libro IV, Canto II: El Crecimiento de la Llama

 

359

Una tierra de montañas y extensos llanos bañados por el sol
y ríos gigantescos discurriendo hacia mares inmensos,
ámbito de creación y espiritual sosiego,
silencio engullendo los actos de la vida en sus profundidades,
sin límites para el despunte y ascenso del pensamiento hacia el cielo,
mundo ensimismado de ensueño y de trance,
pleno de los más poderosos trabajos de Dios y del hombre,
en donde la Naturaleza parecía un sueño del Divino
y la belleza y la gracia y la grandeza tenían su hogar,
albergó la infancia de la encarnada Llama.

Milenarias influencias la observaban
y las penetrantes divinidades de un grandioso pasado
la contemplaban y veían llegar las divinidades del futuro
como si este imán atrajera sus invisibles poderes.

_______
Notas:
como si este imán: Savitri.

 

359b

La protectora sabiduría de la tierra hablaba a su silencioso pecho;
ascendiendo desde los últimos picos de la mente hasta igualarse con los dioses,
haciendo de los brillantes pensamientos de la tierra un trampolín
para zambullirse en las cósmicas vastedades,
el conocimiento del pensador y del vidente
veía lo invisible y pensaba lo impensable,
abría las enormes puertas de lo desconocido,
rasgaba los horizontes del hombre dentro del infinito.

Un alcance sin orillas era conferido a los actos mortales,
y arte y belleza brotaban desde las humanas profundidades;
Naturaleza y alma rivalizaban en nobleza.

_______

Notas:
… hablaba a su silencioso pecho: de Savitri.
el conocimiento del pensador y del vidente: que Savitri poseía.
Un alcance sin orillas era conferido a los actos mortales: a través de Savitri.
y arte y belleza … : id.

 

359c

La humana ética afinaba para imitar al cielo;
la armonía de ricos tonos de cultura
refinaba el sentido y magnificaba su alcance
hasta escuchar lo inaudible y percibir lo invisible
y enseñaba al alma a elevarse más allá de las cosas conocidas,
inspirando a la vida a enaltecerse y a romper sus límites,
aspirando al mundo invisible de los Inmortales.

Abandonando la seguridad de la tierra atrevidas alas de la Mente
la llevaban por encima de los hollados campos del pensamiento
cruzando los místicos mares del Más Allá
para vivir en alturas de águila próximas al Sol.

Allí donde la Sabiduría se sienta en su trono eterno.

_______

Notas:
En el presente fragmento nos encontramos con la época de juventud y formación de Savitri. La humana ética, la armonía de ricos tonos de cultura, forman parte de su educación, pero tendrán en ella un alcance que se aparta de lo habitual.

 

360

Todos los cambios de su vida la conducían hasta puertas simbólicas
introduciendo a secretos Poderes que le eran familiares;
adepta de la verdad, iniciada del gozo,
acólita mística entrenada en la escuela de la Naturaleza,
consciente de la maravilla de las cosas creadas
depositaba los secretos de la honda meditación de su corazón
sobre el altar de lo Maravilloso;
sus horas eran un ritual en un templo eterno;
sus actos se convertían en gestos de sacrificio.

Investida con un ritmo de esferas más altas
la palabra era usada como hierático medio
para la liberación del aprisionado espíritu
a la comunión con sus camaradas los dioses.

O ayudaba a modelar nuevas formas expresivas
de aquello que labora en el corazón de la vida,
el Alma inmemorial en los hombres y las cosas,
buscadora de lo desconocido y de lo no nacido
portadora de una luz del Inefable
con la que rasgar el velo de los últimos misterios.

_______

Notas:
acólita: diaconisa, ayudanta en el ritual de lo sagrado.
hierático: solemne y sagrado.
O ayudaba: la palabra.
buscadora…, portadora…: el Alma.

 

360b

Intensas filosofías señalaban a la tierra el cielo
o sobre fundamentos vastos como el cósmico Espacio
elevaban la mente de la tierra hasta alturas sobrehumanas.

Rebasando las líneas que complacen a los ojos exteriores
pero ocultan la visión de lo que vive en el interior
el concentrado sentido de la escultura y la pintura
sobre el borde inmóvil de una visión interna
revelaba una figura de lo invisible,
desvelaba todo el significado de la Naturaleza en una forma,
o captaba en un cuerpo al Divino.

______

Notas:
En el presente fragmento nos encontramos con la época de juventud y formación de Savitri. Intensas filosofías, escultura y pintura, forman parte de su educación, pero tendrán en ella un alcance que se aparta de lo habitual.

 

360c

La arquitectura del Infinito
descubría aquí las formas ensoñadas en su seno
plasmadas en amplias extensiones de elevada piedra:
la música hacía descender anhelos celestiales, el canto
mantenía al fusionado corazón absorto en extáticas profundidades,
vinculando el clamor humano con el cósmico;
los movimientos de la danza que interpretan el mundo
modulaban idea y talante a rítmico movimiento
y pose; primorosas artesanías en líneas sutiles
inmortalizaban la súbita memoria de un momento
o mostraban en un escultórico trazo, en el diseño de una copa
los subyacentes modelos de lo invisible:
poemas vertidos en amplitud como mundos en movimiento
y metros elevándose con la voz del océano
traducían por medio de grandezas encerradas en el corazón de la Naturaleza
pero expresadas ahora en abigarrada gloria de palabra
la belleza y lo sublime de sus formas,
la pasión de sus momentos y de sus talantes
elevando la humana palabra a la cercanía de los dioses.

_______

Notas:
En el presente fragmento nos encontramos con la época de juventud y formación de Savitri. Arquitectura, música, canto, danza, artesanía, poemas, forman parte de su educación, pero tendrán en ella un alcance que se aparta de lo habitual.

 

361

Los ojos del hombre podían mirar en los reinos interiores;
su escrutinio descubría la ley de los números

y organizaba los movimientos de las estrellas,
levantaba el mapa del visible modelo del mundo,
cuestionaba el proceso de sus pensamientos o hacía
un diagrama teórico de mente y de vida.

Tomaba estas cosas como alimento de su naturaleza,
pero por sí solas no podían saciar su amplio Yo:
una humana búsqueda limitada por sus logros,
le parecían los largos y tempranos pasos
azarosos de un joven espíritu explorador
que todavía no veía por su propia luz innata;
tanteaba el universo con golpes de prueba
o extendía la vara de zahorí de la mente para encontrar la verdad;
un crecimiento de múltiples facetas,
mas no el de la más amplia visión del alma,
todavía no el del vasto directo contacto inmediato,
todavía no el del arte y la sabiduría de los Dioses.

_______

Notas:
Los ojos del hombre: a través de Savitri.

 

362

Un conocimiento sin límites superior al del pensamiento del hombre,
una felicidad demasiado intensa para el corazón y el sentido
confinados en el mundo y ansiando la liberación
sentía en ella; esperando todavía expresión,
demandaba objetos alrededor con los cuales crecer
y naturalezas fuertes que soportaran sin rechazo
el esplendor de su natural realeza,
su grandeza y su dulzura y su gozo,
su poder de dominio y su vasta capacidad de amar:
de la tierra hacía una piedra pasadera para la conquista del cielo,
su alma veía más allá de las limitantes fronteras del firmamento,
recibía una gran luz desde lo Incognoscible
y soñaba con una trascendente esfera de acción.

 

362b

Consciente del Yo universal en todo
se dirigía a los corazones vivos y a las formas humanas,
reflejos de su alma, sus complementos, sus homólogos,
íntimas porciones externas de su ser
separados de ella por los muros de cuerpo y mente
mas ceñidos a su espíritu por lazos divinos.

Sobrepasando el invisible filo y la camuflada valla
y la soledad que separa alma de alma,
deseaba hacer de todo un inmenso abrazo
en el que pudiera albergar a todas las cosas vivientes
elevándolas a un espléndido punto de vidente luz
fuera de la densa fisura inconsciente de la división,
y hacerlas una con Dios y el mundo y ella.

_______

Notas:
corazones vivos,… formas humanas,… sus complementos, sus homólogos: En estos versos y hasta 365 se describe la relación de la joven Savitri con el mundo que la rodea: sus amigos, sus compañeros de juegos, sus súbditos, entre los cuales debería hallarse su futuro esposo.

 

362c

Sólo unos pocos respondían a su llamada:
y menos aún eran los que percibían la velada divinidad
y se esforzaban por igualar su deidad con la suya propia,
aproximándose con cierta familiaridad a sus alturas.

Elevados hacia luminosos secretos
o conscientes de un esplendor escondido en lo alto
se lanzaban para encontrarla en el destello del momento,
atisbando una luz en una celestial inmensidad,
pero no podían mantener la visión y el poder
y volvían a caer al ordinario tono desvaído de la vida.

Una mente osando celestial experimento,
en crecimiento hacia una grandeza sentían próxima,
mas aun gustando el límite de lo desconocido con entusiasta toque
todavía estaban aprisionados por su fibra humana:
no podían mantener su incansable paso;
demasiado pequeños y afanosos para su voluntad de largo alcance,
demasiado estrechos para mirar con la innata mirada del Infinito
su naturaleza se fatigaba de cosas demasiado grandes.

______

Notas:
En estos versos y hasta 365 se describe la relación de la joven Savitri con el mundo que la rodea: sus amigos, sus compañeros de juegos, sus súbditos, entre los cuales debería hallarse su futuro esposo.

Una mente osando: la de Savitri
su fibra humana: de “unos pocos”, en la 1ª línea.
su incansable paso: de Savitri

 

363

Pues incluso los íntimos confidentes de sus pensamientos
que podrían haber caminado más próximos a su rayo,
adoraban el poder y la luz que percibían en ella
mas no podían igualar la medida de su alma.

Una amiga y sin embargo demasiado grande para ser conocida por completo,
marchaba a su frente hacia una luz mayor,
líder y reina de sus corazones y de sus almas,
íntima a sus pechos, aunque divina y lejana.

Con admiración y asombro veían su paso
afrontar con el impulso de un dios
alturas demasiado remotas para su humana estatura
o con grande y lento esfuerzo de múltiples facetas
insistir hacia propósitos que apenas podían concebir;
mas forzados a ser los satélites de su sol
se movían incapaces de ir más allá de su luz,
deseosos se aferraban a ella con manos extendidas
o a trompicones la seguían en sus veredas.

______

Notas:
En estos versos y hasta 365 se describe la relación de la joven Savitri con el mundo que la rodea: sus amigos, sus compañeros de juegos, sus súbditos, entre los cuales debería hallarse su futuro esposo.

 

363b

O anhelantes de su personalidad de carne y hueso
se aferraban a ella como sustento y sostén de su corazón:
lo que de más había no podían verlo en la visible luz;
vagamente soportaban su fuerza interior.

O limitados por los sentidos y por el anhelante corazón,
idolatrando con turbio amor humano,
no podían captar cuán poderoso espíritu era ella
o transformarse mediante la cercanía para ser como ella.

Algunos la percibían con sus almas y vibraban con ella,
sentían próxima una grandeza más allá del alcance de su mente;
contemplarla era una llamada a la adoración,
estar junto a ella atraía la fuerza de una alta comunión.

Así rinden culto los hombres a un dios demasiado grande para ser conocido,
demasiado elevado, demasiado vasto para revestir una forma limitante;
sienten una Presencia y obedecen un poder,
adoran un amor cuyo rapto invade sus pechos;
avivando a un divino ardor los latidos del corazón,
siguen una ley que engrandece corazón y vida.

Descubierto a la respiración queda un aire nuevo más divino,
descubierto al hombre se abre un mundo más libre, más feliz:
ve los altos escalones que conducen al Yo y a la Luz.

________

Notas:
En estos versos y hasta 365 se describe la relación de la joven Savitri con el mundo que la rodea: sus amigos, sus compañeros de juegos, sus súbditos, entre los cuales debería hallarse su futuro esposo.

 

364

Sus partes divinas convocaban la adoración del alma:
que veía, sentía, reconocía a la deidad.

Su voluntad era poderosa sobre los actos de su naturaleza,
la inagotable dulzura de su corazón atraía sus corazones,
amaban a un ser cuyos límites excedían a los suyos;
su estatura no podían alcanzar sólo recibir su toque,
respondiendo con la respuesta de las flores al sol
se entregaban a ella sin pedir nada más.

Una superior a ellos, demasiado inmensa para su comprensión,
sus mentes no podían entender ni conocer por completo,
sus vidas respondían a la suya, se movían con sus palabras:
percibían una divinidad y obedecían una llamada,
respondían a su guía y hacían su trabajo en el mundo;
sus vidas, sus naturalezas se movían impulsadas por la de ella
como si la verdad de sus propios yoes más amplios
adoptara un aspecto de divinidad
para exaltarlos a un nivel más allá de su nivel terrenal.

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Notas:
En estos versos y hasta 365 se describe la relación de la joven Savitri con el mundo que la rodea: sus amigos, sus compañeros de juegos, sus súbditos, entre los cuales debería hallarse su futuro esposo.

Sus partes divinas: de Savitri.
la adoración del alma: el alma de quienes la rodeaban era capaz de ver, sentir, reconocer a la deidad en Savitri.
Su voluntad era poderosa sobre los actos de su naturaleza: 1er “su”, de Savitri; 2º “su”, de quienes la rodeaban.

 

364b

Presentían que un futuro más grande salía a su encuentro;
ella tomaba sus manos, elegía para ellos sus sendas:
por ella eran encaminados hacia grandes cosas desconocidas,
los atraía la confianza y la alegría de sentirse suyos;
vivían en ella, veían el mundo a través de sus ojos.

Algunos se volvían hacia ella contrariando la inclinación de su naturaleza;
divididos entre la admiración y la revuelta,
atraídos por su encanto y dominados por su voluntad,
por ella poseídos, esforzándose en poseerla,
súbditos impacientes, sus subyugados anhelantes corazones
abrazando estrechamente las cadenas de las que más protestaban,
murmuraban de un yugo cuya pérdida hubieran lamentado,
el espléndido yugo de su belleza y de su amor:
otros la perseguían con ciegos deseos vitales
reclamando de ella todo como de su exclusiva propiedad,
prestos a monopolizar una dulzura dispuesta para todos.

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Notas:
En estos versos y hasta 365 se describe la relación de la joven Savitri con el mundo que la rodea: sus amigos, sus compañeros de juegos, sus súbditos, entre los cuales debería hallarse su futuro esposo.

 

365

Como la tierra reclama la luz para su única separada necesidad
solicitándola para su solo celoso abrazo,
pretendían de ella movimientos limitados como los suyos
y para su pequeñez reclamaban proporcional respuesta.

O murmuraban de que se zafara de su sujeción,
y esperaban atarla corto con las cuerdas del anhelo.

O encontrando su deseado toque demasiado fuerte de soportar
le reprochaban una tiranía que anhelaban,
se retraían sobre sí mismos como ante un sol demasiado brillante,
a la vez que ansiaban el esplendor que rehusaban.

Airadamente enamorados de su dulce apasionado rayo
que su débil naturaleza terrena apenas podía soportar,
anhelaban mas gritaban al toque deseado
incapaces de contactar la tan cercana divinidad,
intolerantes de una Fuerza que no podían albergar.

Algunos atraídos de mala gana por su divino imperio
lo soportaban como un dulce aunque ajeno conjuro;
incapaces de ascender a niveles demasiado sublimes,
ansiaban hacerla descender a su propia naturaleza.

O forzados a centrar alrededor de ella sus apasionadas vidas,
confiaban uncir a las humanas necesidades de sus corazones
su gloria y su gracia que habían cautivado sus almas.

______

Notas:
Finaliza la descripción de la relación de la joven Savitri con el mundo que la rodea: sus amigos, sus compañeros de juegos, sus súbditos, entre los cuales debería hallarse su futuro esposo.

 

365b

Pero de entre este mundo, de estos corazones que respondían a su llamada,
ninguno podía erigirse su igual y compañero.

En vano descendía para atraerlos a sus alturas,
demasiado puro era ese aire para que almas pequeñas pudieran respirarlo.

Elevar estos camaradas yoes a sus propias amplias extensiones
su corazón deseaba e insuflarlos con su propio poder
para que una Fuerza más divina pudiera penetrar la vida,
un aliento de Divinidad enaltecer el tiempo humano.

Aunque se rebajara hasta su pequeñez
cubriendo sus vidas con sus fuertes manos apasionadas
y conociera por simpatía sus necesidades y sus deseos
y se sumergiera en el superficial oleaje interior de sus vidas
y se uniera y compartiera los latidos de dolor y alegría de sus corazones
y se inclinara para curar su angustia y su orgullo,
prodigando el poder que ostentaba en su solitario pico
para elevar hasta él el clamor de sus aspiraciones,
y aunque atrajera sus almas hasta sus vastedades
y envolviera con el silencio de sus profundidades
y sostuviera como la gran Madre sostiene,
sólo su terrena superficie sobrellevaba su carga
y mezclaba su fuego con su mortalidad:
su yo más grande vivía solo, no reclamado, en su interior.

______

Notas:
ninguno podía erigirse su igual y compañero: Tras la descripción, en páginas anteriores, de la relación de la joven Savitri con su entorno, se llega a la conclusión de este verso: que ninguno de quienes la rodeaban se atrevía a cortejarla, lo que motivará la orden de Aswapati para que se dirija a otras tierras en busca de quien deba ser su esposo.
y aunque atrajera sus almas: de ellos –hasta sus vastedades: de Savitri.
sólo su terrena superficie: de Savitri –sobrellevaba su carga: de ellos.
Y mezclaba su fuego: Savitri –su mortalidad: de ellos.
su yo más grande: de Savitri

 

366

Con mucha frecuencia en la agitación y en la paz de la muda Naturaleza
podía percibir una apacible proximidad;
la Fuerza en ella atraía las especies subhumanas de la tierra;
y al amplio y libre deleite de su espíritu
añadía las magnificentes vidas de vivo colorido
de animal y pájaro y árbol y flor.

Ellos le respondían con sencillo corazón.

En el hombre vive algo sombrío y perturbador;
ese algo conoce la Luz divina pero se aparta de ella
prefiriendo la oscura ignorancia de la caída.

Entre los muchos que llegaban atraídos por ella
en ninguno encontró la pareja de sus elevadas tareas,
su compañero del alma, su alter ego
que fuera creado con ella, como Dios y la Naturaleza, uno.

Algunos al aproximarse, eran tocados, prendían fuego, para decaer luego,
demasiado grande su exigencia, demasiado pura su fuerza.

Así iluminando la tierra a su alrededor como un sol,
pero en su cielo interior una órbita solitaria,
una distancia la separaba de aquellos más cercanos.

Poderosa, su alma aparte como los dioses viven.

______

Notas:
En el hombre vive algo sombrío y perturbador: En contraste con la sencilla y luminosa vida vegetal y animal.
demasiado grande su exigencia, demasiado pura su fuerza: de Savitri

 

367

Todavía no conectada a la extensa escena humana,
en un pequeño círculo de jóvenes entusiastas corazones,
temprana escuela de su ser e íntimo dominio,
aprendiza de los asuntos de la vida de la tierra,
educaba su celestial acorde a soportar su toque,
contenta en su pequeño jardín de los dioses
como florece una flor en lugar no frecuentado.

La tierra cuidaba, todavía inconsciente, de esta inquilina llama,
mas en lo profundo algo despertaba y conocía débilmente;
había un movimiento y una llamada apasionada,
un sueño de arco iris, una esperanza de cambio dorado;
batía una secreta ala de expectación,
un creciente sentido de algo nuevo y raro
y bello se deslizaba a través del corazón del Tiempo.

______

Notas:
… a soportar su toque: de la “extensa escena humana” y de “los asuntos de la vida de la tierra”.
mas en lo profundo…: de la tierra, del mundo en general.

 

367b

Luego un quedo susurro de ella tocó el suelo,
musitado como una oculta necesidad que el alma adivina;
el ojo del gran mundo la descubría
y la maravilla alzaba su voz de bardo.

Llave a una Luz todavía guardada en la caverna del ser,
palabra solar de un antiguo sentido de misterio,
su nombre corría murmurado en labios de los hombres
enaltecido y dulce cual verso inspirado
tañido desde la épica lira de vientos rumorosos
entonado cual pensamiento cantado por la poetisa Fama.

Mas como de un sagrado símbolo era aquel culto.

Admirada, inaccesible, intangible al abrazo
su belleza y flamígera fortaleza eran vistas lejanas
cual relámpago que juega con la caída del día,
una gloria inalcanzablemente divina.

 

367c

Ningún igual corazón se acercaba para juntarse al suyo,
ningún transitorio amor de la tierra asediaba su calma,
ninguna pasión de héroe tenía la fuerza para alcanzarla;
ningunos ojos suplicaban la réplica de sus ojos.

El Poder en su interior intimidaba a la imperfecta carne;
el genio protector en nuestra arcilla
adivinaba a la diosa en la forma de mujer
y se retraía de un toque que excedía su condición
la de la limitada naturaleza de la tierra hecha del angosto sentido de la vida.

Los corazones de los hombres están enamorados de su afinidad con la arcilla
y no soportan los espíritus solitarios y elevados que traen
intimaciones de fuego desde los planos inmortales
demasiado vastos para almas no nacidas para igualarse con el cielo.

En soledad debe vivir quien es demasiado grande.

Reverenciado camina en soberano aislamiento;
vana es su labor para crear su linaje,
por única compañía la Fuerza interior.

Así fue por un tiempo para Savitri.

________

Notas:
Así fue por un tiempo para Savitri: hasta que conoció a Satyavan.

 

368

Todos la adoraban maravillados, nadie solicitarla osaba.

Su mente sentada en lo alto derramando sus dorados rayos,
su corazón un templo rebosante de deleite.

Lámpara singular encendida en la casa de la perfección,
brillante imagen pura en un santuario carente de sacerdote,
en medio de esas vidas que la rodeaban moraba su espíritu,
aparte en sí misma hasta su hora del hado.

 

FIN DEL CANTO II, LIBRO IV

 

 

Libro IV, Canto III: La Llamada a la Búsqueda

 

369a

Una mañana que parecía el frente de una nueva creación,
aportando una luminosidad mayor, unos más felices cielos,
llegó cargada de una belleza diferente y extraña
desde el inmutable origen de las cosas.

Un antiguo anhelo rebrotaba raíces nuevas:
el aire estaba embriagado de insatisfecho deseo;
los altos árboles temblaban con un viento errático
como almas que se estremecen ante la cercanía del gozo,
y en el seno de un verde recogimiento
por siempre infatigable de su única preciada nota
un lírico bullicio chillaba entre las hojas.

Apartado del mundanal murmullo
en el que efímeras llamadas y réplicas mezclan su flujo,
el rey Aswapati prestaba atención más allá del radio
a otros sonidos que los que alcanzan el sentido del oído.

 

369b

Al sutil interespacio que rodea nuestra vida,
abiertas fueron las cerradas puertas de trance del espíritu interior:
el inaudible acorde de la Naturaleza podía ser captado;
a través de este cíclico recorrido de vidas que se afanan,
a través de la profunda urgencia de las presentes preocupaciones,
el himno sin palabras de la tierra a lo Inefable
surgió desde el silente corazón del cósmico Vacío;
escuchó la voz contenida de Poderes no nacidos
murmurando tras las luminosas barreras del Tiempo.

De nuevo elevaba su llama la poderosa aspiración
que en la tierra reclama una perfecta vida para los hombres
y ruega la certeza para la incierta mente
y un gozo sin sombras para los sufrientes humanos corazones
y la Verdad encarnada en un mundo ignorante
y la divinidad divinizando las formas mortales.

_______

Notas:
escuchó…: Aswapati

 

369c

Una palabra que descendía desde un lejano cielo del pensamiento,
admitida por el encapuchado escriba receptor
atravesó los resonantes pasadizos de su cerebro
y estampó su sello en las células registradoras.

"Oh raza nacida en la tierra que la Fuerza lleva, que el Destino rige,
oh nimios aventureros en un mundo infinito
y prisioneros de una enana humanidad,
¿por cuánto tiempo hollaréis los surcos circulares de la mente
alrededor de vuestro pequeño yo y de cosas insignificantes?

Mas no para una inalterable pequeñez fuisteis previstos,
no para una vana repetición fuisteis hechos;
de la sustancia de lo inmortal fuisteis creados;
vuestras acciones pueden ser súbitos pasos reveladores,
vuestra vida un plástico molde para crecimiento de dioses.

Un Vidente, un poderoso Creador, permanece dentro,
la Grandeza inmaculada se cierne sobre vuestros días,
tremendos poderes están encerrados en las células de la Naturaleza.

______

Notas:
atravesó…de su cerebro: de Aswapati

 

370a

“Un destino más grande espera ante vosotros:
este transitorio ser terrestre si quiere
puede adecuar sus actos a un esquema trascendente.

El que ahora fija la vista en el mundo con ojos ignorantes
apenas despiertos de la noche de lo Inconsciente,
que miran a las imágenes y no a la Verdad,
puede colmar esas órbitas con visión inmortal.

Aún crecerá la divinidad en vuestros corazones,
despertaréis al aire del espíritu
y sentiréis derrumbarse los muros de la mente mortal
y escucharéis el mensaje que deja el mudo corazón de la vida
y miraréis a través de la Naturaleza con párpados de mirada solar
y soplaréis vuestras caracolas a la puerta de lo Eterno.

______

Notas:
: Estas comillas de continuidad que aparecen al inicio de los versos, aunque no al final, indican la continuación del parlamento de la “voz…de Poderes no nacidos”, que comienza en 369 y finaliza en 371b.

 

370b

“Artífices del culminante cambio de la tierra, a vosotros os es dado
atravesar los peligrosos espacios del alma
y acariciar de la poderosa Madre el severo despertar
y descubrir al Omnipotente en su hogar de carne
y hacer de la vida el Uno en un millón de cuerpos encarnado.

La tierra que recorréis es una frontera que oculta el cielo;
la vida que portáis oculta la luz que sois.

Flamígeros poderes inmortales pasan súbitos ante vuestras puertas;
remoto sobre vuestras cimas suena el cántico-de-dios
mientras a exceder de vosotros mismos llaman las trompetas del pensamiento,
oídas por unos pocos, menos todavía quienes se atreven a aspirar,
delirios de éxtasis y de llama.

_______

Notas:
: Estas comillas de continuidad que aparecen al inicio de los versos, aunque no al final, indican la continuación del parlamento de la “voz…de Poderes no nacidos”, que comienza en 369 y finaliza en 371b.

 

371a

“Una épica de esperanza y fracaso quiebra el corazón de la tierra;
su fuerza y su voluntad exceden su molde y su destino.

Una diosa en una red de transitoriedad atrapada,
cercada en los pastos de la muerte sueña con la vida,
atormentada con los sufrimientos del infierno aspira a la alegría,
y erige a la esperanza sus altares de desesperación.

Sabe que un gran paso pudiera emanciparlo todo
y, sufriendo, aguarda la grandeza en sus hijos.

Mas débil en los corazones humanos el ascendente fuego,
la invisible Grandeza se sienta allí no adorada;
el hombre ve lo Supremo de forma limitada
o pone sus ojos en una Persona, escucha un Nombre.

Se dirige para logros menudos a ignorantes Poderes
o prende las luces de su altar a la faz de un demonio.

Ama la Ignorancia que engendra su dolor.

______

Notas:
 :Estas comillas de continuidad que aparecen al inicio de los versos, aunque no al final, indican la continuación del parlamento de la “voz…de Poderes no nacidos”, que comienza en 369 y finaliza en 371b.
su fuerza y su voluntad…: de la tierra.
Una diosa…: la tierra.

 

371b

“Un conjuro ha sido lanzado sobre sus gloriosos esfuerzos;
ha perdido la voz interior que guía sus pensamientos,
y escamoteando el oracular asiento de triple pie
un engañoso Ídolo ocupa el templo maravilloso.

La gran Ilusión lo envuelve con sus velos,
las hondas advertencias del alma llegan en vano,
vana resulta la interminable línea de videntes,
los sabios reflexionan en luz insubstancial,
los poetas prestan su voz a sueños de lo externo,
un fuego sin hogar inspira las lenguas de los profetas.

Las flamígeras luces del cielo descienden y se alejan,
el Ojo luminoso se acerca y se retira;
habla la eternidad, nadie entiende su palabra;
el Hado es reacio y el Abismo niega;
las ciegas aguas de lo Inconsciente obstaculizan todo lo hecho.

Sólo un poco levantada está la pantalla de la Mente;
el Sabio que conoce no ve sino una mitad de la Verdad,
el fuerte escala apenas hasta un pico de baja altura,
a los corazones que anhelan les es concedida una hora de amor.

Su cuento a medio recitar, titubea el secreto Bardo;
demasiado escasos son todavía los dioses en formas mortales.”

______

Notas:
Un conjuro… sobre sus gloriosos esfuerzos: del hombre
…formas mortales”: Finaliza aquí el parlamento de la “voz…de Poderes no nacidos”, que comienza en 369.

 

372a

La Voz se retiró a sus recónditos cielos.

Mas cual resplandeciente réplica de los dioses
a través de espacios de luminoso sol se aproximaba Savitri.

Avanzando por entre medio de altos árboles sustentadores del cielo,
ataviada en su vestido de relumbrantes colores
parecía, ardiente hacia reinos eternos,
el brillante movimiento de una antorcha de incienso y de llama
que en el techado por el cielo templo levantado en el suelo de la tierra
una mano peregrina alza en invisible capilla.

Allí llegó la gracia de una hora de revelación:
a través de honduras que todo lo reinterpretan vio,
no limitado ahora por la opacidad de los ojos del cuerpo,
reencontrada a través de un arco de claro descubrimiento,
esta expresión de la delicia del mundo,
este prodigio de la hechura del divino Artista
tallada cual copa de néctar de sedientos dioses,
viva Escritura del gozo de lo Eterno,
brocado de dulzura tejido con fuego de oro.

______

Notas:
a través de honduras… vio: Aswapati.
esta expresión de la delicia…: Savitri

 

372b

Transfigurada la delicada faz se convertía
en espontáneo signo revelador de una Naturaleza más profunda,
palimpsesto de hoja de oro de sagrados nacimientos,
solemne símbolo del mundo esculpido en la vida.

Su frente, una réplica de claros cielos inmaculados,
pedestal y refugio de meditación,
mismísima habitación y sonrisa del Espacio ensoñador,
su acogedora curva simbólica de la línea del infinito.

Entre el profuso encaje de sus trenzas
sus grandes ojos sombreados como por alas de Noche
bajo la soñadora amplitud de su frente de luna dorada
eran mares de amor y de pensamiento que sostenían el mundo;
asombrando a vida y tierra veían verdades lejanas.

______

Notas:
Transfigurada la delicada faz…: de Savitri.
palimpsesto: Del griego antiguo, significa "grabado nuevamente". Dícese del manuscrito que todavía conserva huellas de otra escritura anterior en la misma superficie, pero borrada expresamente para dar lugar a la que ahora existe.

 

373a

Un propósito inmortal daba plenitud a sus miembros mortales;
como en la perfilada línea de una vasija de oro
parecían portar el rítmico sollozo de felicidad
de la muda adoración de la tierra hacia el cielo
liberado en suspiro de belleza de la forma viviente
hacia la perfección de las cosas eternas.

Transparente se volvió el perecedero vestido de vida
desnuda a su vista quedó la expresiva deidad.

Liberada de visión superficial y mortal sentido
la atractiva armonía de sus formas devino
el raro icono expresivo de un Poder
renovando su enigmático descenso
en una humana figura de sus trabajos
que destacaba del perfilado abrupto relieve de la vida
sobre el suelo del evolucionante universo,
diosa esculpida en un muro de pensamiento,
reflejada en el flujo de las horas y tenuemente entronizada
en la Materia como en la cripta de una catedral.

_____

Notas:
Un propósito… a sus miembros...: de Savitri
desnuda a su vista…: de Aswapati.

 

373b

Anulados fueron los transitorios valores de la mente,
el sentido del cuerpo renunció a su terrenal mirada;
ojos inmortales fundían sus miradas.

Despierto del riguroso conjuro de uso cotidiano
que oculta la verdad del alma con el disfraz de la forma externa,
vio a través de los queridos miembros familiares
el noble y desconocido espíritu nacido como su hija.

De improviso desde la visión interior más profunda
surgieron en él pensamientos que desconocían su propio alcance.

______

Notas:
ojos inmortales fundían sus miradas: los de Aswapati y Savitri.

 

373c

Entonces a esas amplias y expectantes profundidades desde donde el Amor
lo miraba a través de los estrechos de la mente,
habló él con expresiones de las invisibles Alturas.

Pues los ocultos apuntadores de nuestra palabra a veces
pueden utilizar las fórmulas del talante de un momento
para poner en labios inconscientes las palabras del Hado:
una casual frase pasajera puede cambiar nuestra vida.

"Oh espíritu, viajero de la eternidad,
que viniste aquí desde los espacios inmortales
armada para el espléndido riesgo de tu vida
a poner tu pie conquistador sobre el Azar y sobre el Tiempo,
la luna encerrada en su halo sueña como tú.

Una poderosa Presencia protege aún tu armadura.

Tal vez los cielos te guardan para algún alma grande,
tu destino, tu encomienda preservados lejos en alguna parte.

_____

Notas:

habló él…: Aswapati.

 

374a

“Tu espíritu no descendió como solitaria estrella.

Oh viviente inscripción de hermosura de amor
cincelada en áurea virginidad,
el mensaje de celestial fuerza y gozo que en ti
está escrito en albas letras solares de lo Eterno,
uno lo descubrirá y engrandecerá con él su vida
aquel para quien tú mullirás las preciadas fibras de tu corazón.

Oh rubíes de silencio, labios desde los que se deslizaba
la risa queda, música de tranquilidad,
ojos como lucientes estrellas despiertos en la dulce noche prolongada
y miembros como poemas de orfebrería finamente engarzada
estrofados en relucientes curvas por artistas dioses,
parte adonde amor y destino reclaman tu encanto.

______

Notas:
: Estas comillas de continuidad que aparecen al inicio de los versos, aunque no al final, indican que continúa el parlamento de Aswapati, que comienza en 373c y finaliza en 374c.

 

374b

“Aventúrate a través del amplio mundo para encontrar a tu compañero.

Pues en alguna parte del anhelante pecho de la tierra,
tu desconocido amante te espera a ti desconocida.

Tu alma es fuerte y no necesita otro guía
que Uno que arde dentro de los poderes de tu pecho.

Al encuentro de tus pasos próximos saldrá
el otro yo por quién tu Naturaleza ansía,
aquel que marchará hasta el final de tu cuerpo
compenetrado viajero caminando a tu paso,
tañedor de la lira de las más íntimas cuerdas de tu alma
que dará voz a cuanto en ti permanece mudo.

Entonces creceréis como vibrantes arpas gemelas,
al unísono en latidos de diferencia y de deleite,
replicantes de divinas e iguales pulsiones,
descubriendo nuevas notas del tema eterno.

______

Notas:
“: Estas comillas de continuidad que aparecen al inicio de los versos, aunque no al final, indican que continúa el parlamento de Aswapati, que comienza en 373c y finaliza en 374c.

 

374c

“Una fuerza será vuestro motor y vuestro guía,
una luz estará a vuestro alrededor y en vuestro interior;
con fuertes manos unidas confrontad la cuestión del Cielo, la vida:
desafiad la ordalía de inmenso encubrimiento.

Ascended desde la Naturaleza a las alturas de la divinidad;
enfrentad a los altos dioses, coronados con felicidad,
luego encontrad a un dios más grande, tu yo más allá del Tiempo."

Estas palabras eran semilla de cuanto iba a acontecer:
la mano de una Grandeza abrió las puertas de su cerrado corazón
y mostró el trabajo para el que su fuerza había nacido.

______

Notas:
desafiad la ordalía…: la vida. (Ordalía: prueba difícil y terrible.)
…más allá del Tiempo.”: Finaliza aquí el parlamento de Aswapati, comenzado en 373c.
…las puertas de su cerrado corazón: de Savitri.

 

375a

 

Como cuando el mantra penetra en el oído del Yoga,

su mensaje entra removiendo el ciego cerebro
y deposita en las oscuras células ignorantes su sonido;
el oyente entiende una forma de palabras
y, cavilante sobre la indicación del pensamiento que contiene,
se esfuerza en leerlo con la mente laboriosa,
mas encuentra brillantes insinuaciones, no la verdad que encarna:
entonces, permaneciendo silencioso en sí mismo para conocer
contacta la escucha más profunda de su alma:
la Palabra se repite a sí misma en rítmicos acordes:
pensamiento, visión, sentimiento, sentido, el propio cuerpo
son prendidos inexplicablemente y él experimenta
un éxtasis y un cambio inmortal;
siente una Amplitud y se convierte en un Poder,
todo el conocimiento se precipita en él como un mar:
transmutado por el blanco rayo espiritual
camina en desnudos cielos de calma y de alegría,
ve la faz de Dios y escucha una conversación trascendente:
una tal grandeza fue sembrada en su vida.

______

Notas:
Como cuando el mantra…: Los versos que siguen a continuación están ligados a los dos últimos versos de 374c; la Grandeza que abre el corazón de Savitri y se comunica con ella mostrándole su trabajo, no lo hace mediante la palabra o el intelecto, sino a través de un medio de de comunicación similar al del mantra, que Sri Aurobindo describe en estas líneas.
una tal grandeza fue sembrada en su vida: de Savitri.

 

375b

Las habituales escenas eran ahora un juego terminado:
pasando distraída entre familiares poderes,
tocada por nuevas magnitudes y ardientes señales,
se encaminaba hacia inmensidades que todavía no eran suyas;
fascinado su corazón latía a dulzuras desconocidas;
próximos estaban los secretos de un mundo invisible.

La mañana culminaba en un cielo sonriente;
arrojado desde el zafiro de su cima de trance
el día declinó hacia el oro ardiente del atardecer;
la luna flotaba, luminosa huérfana a través del cielo
y se hundía bajo el olvidadizo borde del sueño;
la noche encendía los faros de la eternidad.

Entonces todo se retrajo a las secretas cavas de la mente;
una oscuridad llegada en alas de ave celestial
selló sus sentidos a la externa visión
y abrió las estupendas profundidades del sueño.

Cuando la pálida aurora se deslizaba a través de la sombría guardia de la Noche,
vanamente la luz recién nacida deseó su faz;
el palacio despertaba a su propia vaciedad;
la soberana de sus cotidianas alegrías estaba lejos;
sus pies de rayo de luna ya no matizaban los luminosos suelos:
belleza y divinidad habían partido.

La delicia había huido a la búsqueda del espacioso mundo.

 

FIN DEL CANTO III, LIBRO IV

______

Notas:
pasando distraída…: Savitri.
Arrojado…zafiro…: Piedra preciosa de color azul, en alusión al cielo.
Selló sus sentidos: de Savitri.
vanamente la luz… deseó su faz: id.

 

 

Libro IV, Canto IV: La Búsqueda

 

377a

Los caminos del mundo se abrían ante Savitri.

Al principio el exotismo de nuevas escenas radiantes
poblaba su mente y atraía su mirada física.

Mas conforme se desplazaba a través de la cambiante tierra
una consciencia más profunda brotaba en ella:
ciudadana de numerosos escenarios y climas,
de cada suelo y de cada país había hecho su hogar;
todos los clanes y pueblos tomaba como propios,
hasta que el completo destino de la humanidad fue suyo.

Estos espacios poco familiares de su camino
resultaban conocidos y próximos para un sentido interior,
paisajes que volvían a presentarse como campos largamente olvidados,
ciudades y ríos y llanuras reclamaban su visión
como recurrentes memorias que regresan lentamente,
las estrellas en la noche eran sus brillantes amigas de antaño,
los vientos le traían el susurro de cosas antiguas
y encontraba camaradas sin nombre a los que una vez había amado.

_____

Notas:
ciudadana…: la consciencia.

 

377b

Todo formaba parte de viejas personalidades olvidadas:
de forma vaga o con destello de insinuación repentina
sus actos recordaban una línea de poder de otro tiempo,
incluso el propósito de su viaje no era nuevo:
viajera hacia un elevado prefigurado evento,
le parecía a su rememorante alma testigo
seguir de nuevo la traza de un recorrido frecuentemente hecho.

Una guía dirigía las mudas ruedas rodantes
y en el impaciente cuerpo de su velocidad
cabalgaban las encapuchadas divinidades de sombría máscara que llevan
al hombre asignadas inmutablemente desde su nacimiento,
receptoras de la ley interior y exterior,
agentes a un tiempo de la voluntad de su espíritu
y testigas y ejecutoras de su destino.

Inexorablemente fieles a su tarea,
mantienen bajo su custodia la secuencia de su Naturaleza
dando continuidad a la ininterrumpida hebra que antiguas vidas han hilado.

Guardas del mesurado paso de su destino
que le conducen a alegrías por él ganadas y a sufrimientos por él invocados,
incluso en sus pasos casuales intervienen.

______

Notas:
sus actos…: de Savitri.
Inexorablemente fieles a su tarea: las encapuchadas divinidades.
mantienen… la secuencia de su Naturaleza: del hombre.

 

378a

Nada de lo que pensamos o hacemos es vacuo o vano;
todo es energía liberada que mantiene su curso.

Las sombrías guardianas de nuestro pasado que no muere
han hecho de nuestro destino el hijo de nuestros propios actos,
y en los surcos labrados por nuestra voluntad
cosechamos el fruto de nuestras olvidadas acciones.

Mas puesto que invisible el árbol del que pende este fruto
y puesto que vivimos un presente nacido de un desconocido pasado,
no parecen sino piezas de una Fuerza mecánica
a una mente mecánica vinculadas por las leyes de la tierra;
mas son instrumentos de la Voluntad suprema,
observados por un Ojo silencioso en lo alto que todo lo ve.

Un clarividente arquitecto de Azar y Destino
que construye nuestras vidas en un diseño previsto
conoce el significado y la consecuencia de cada paso
y vigila a los trastabillantes poderes inferiores.

 

378b

En sus silenciosas alturas era consciente
de una calma Presencia entronizada sobre sus cejas
que veía la meta y escogía cada fatídica curva;
utilizaba el cuerpo como pedestal;
los deambulantes ojos eran sus faros,
las manos que sostenían las riendas sus vivos instrumentos;
todo era el desarrollo de un antiguo plan,
el camino propuesto por un infalible Guía.

A través de inmensos mediodías y de resplandecientes atardeceres,
iba encontrándose con la Naturaleza y con formas humanas
y prestaba atención a las voces del mundo;
guiada desde su interior continuaba su largo camino,
silente en la luminosa cava de su corazón,
cual brillante nube que atraviesa el esplendente día.

______

Notas:
… era consciente: Savitri

 

379a

Al principio su ruta se alejó atravesando concurridos ámbitos:
admitida en el ojo de león de los Estados
y en los teatros del llamativo acto del hombre,
su esculpida carreta de desgastadas ruedas
pasaba a través de bulliciosos mercados y de torres de vigía,
atravesaba ornadas puertas y elevadas fachadas de escultóricos sueños
y jardines colgando en el zafiro de los cielos,
concurridos atrios apilarados con guardias armados,
pequeños santuarios en los que una calma Imagen observaba la vida del hombre
y templos labrados como por exiliados dioses
para imitar su perdida eternidad.

______

Notas:
…atrios apilarados: en los que se utilizaban pilares en lugar de columnas como elemento sustentador.

 

379b

A menudo desde el dorado atardecer hasta la plateada aurora,
en donde parpadeaban lámparas engastadas sobre muros pintados al fresco
y las celosías de piedra miraban a las ramas iluminadas por la luna,
semiconsciente de la lenta noche expectante
tenuemente se deslizaba entre orillas de sueño
reposando en durmientes palacios de reyes.

Aldehuela y ciudad contemplaban el paso del predestinado carruaje,
hogares de vidas inclinadas sobre el suelo que aran
para sustento de sus breves y pasajeros días
que, efímeras, mantienen su ancestral y repetitivo curso,
inalterables bajo un trozo de cielo
inmutable sobre nuestro mortal trabajo.

______

Notas:
que, efímeras…: las vidas

 

379c

Dejando atrás las agobiadas horas de esta criatura pensante
se dirigía ahora a libres y despreocupados espacios
todavía no perturbados por humanas alegrías y temores.

Aquí se conservaba la infancia de la primitiva tierra,
aquí atemporales meditaciones extensas y gozosas y calladas
que el hombre se había abstenido hasta ahora de llenar de preocupaciones,
imperiales extensiones del eterno sembrador
y campos de hierba pestañeando con el viento bajo el sol:
o en medio de la verde ensoñación de bosques y de montañas de abrupta cima,
en el aire rumoroso con el zumbido de abeja de la agreste arboleda
o a lo largo de la voz desvaneciente de plateadas corrientes
cual súbita esperanza viajando entre sus sueños
se apresuraba la carreta de la áurea novia.

______

Notas:
se dirigía ahora a libres y despreocupados espacios: Savitri.
Al principio, la búsqueda de Savitri atraviesa “concurridos ámbitos” (379a). Es en las populosas ciudades donde espera encontrar a su marido.  Como princesa de sangre real es acogida y hospedada en “durmientes palacios de reyes” (379b). También las pequeñas ciudades y aldeas contemplan el “paso del predestinado carruaje” (379b).
Pero llega un momento en que dejando atrás los lugares más concurridos, se dirige a “libres y despreocupados espacios”. Con estos versos comienza la descripción de la “primitiva tierra” que continuará hasta 380c.
Toda esta descripción constituye una introducción al espacio primigenio, virgen, de la selva en donde viven retirados los yoguis de los yogas clásicos que serán descritos a partir de 381a.

 

380a

Del inmenso pasado no humano del mundo
acudían vestigios de recuerdos y retazos sin tiempo,
dominios de luz enfeudados a una antigua calma
escuchaban el inhabitual sonido de cascos
y extensos entremezclados silencios inmunes
la dejaban absorta en el secreto esmeralda
y enlentecientes silenciosas alfombras mágicas de encendido florecer
rodeaban sus ruedas con su colorida celada.

Las pertinaces fuertes pisadas del Tiempo caían suavemente
en estas vías solitarias, su paso de titán
olvidado y sus inhóspitos y ruinosos recorridos.

El oído interior que escucha la soledad,
inclinándose infinitamente absorto podía oír
el ritmo del más intenso Pensamiento sin palabras
que se recoge en el silencio detrás de la vida,
y la queda inarticulada dulce voz de la tierra
en la gran pasión de su trance bañado por el sol
ascendía con su rumor anhelante.

______

Notas:
Continúa la descripción de la “primitiva tierra”, comenzada en 379c.
dominios de luz enfeudados…: pertenecientes.
la dejaban absorta…: a Savitri.

 

380b

Alejada del brutal ruido de clamorosas necesidades
la aquietada mente que todo lo indaga podía percibir,
en reposo su ciega voluntad de exteriorización,
el infatigable abrazo de su paciente amor silencioso
y conocer por un alma la madre de nuestras formas.

Este espíritu a trompicones en los campos del sentido,
esta criatura molida en el mortero de los días
podía encontrar en ella amplios espacios de sosiego.

Era un mundo todavía no invadido por la preocupación.

El seno de nuestra madre aún guardaba para nosotros
sus austeras regiones y sus meditativas profundidades,
sus confines impersonales solitarios e inspirados
y las magnificencias de sus refugios de rapto.

______

Notas:
Continúa la descripción de la “primitiva tierra”, comenzada en 379c.
… de su paciente amor silencioso: de la tierra.
Este espíritu… esta criatura…: el hombre.
El seno de nuestra madre…: nuestra madre la Naturaleza y su seno la tierra.

 

380c

Con labios absortos nutría sus simbólicos misterios
y preservaba como sacramentos para sus puros ojos
las hendiduras de sus valles entre sus pechos de gozo,
los altares de sus montañas para los fuegos de aurora
y las playas nupciales en donde el océano se extendía
y la inmensa salmodia de sus proféticos bosques.

Campos tenía de su solitario regocijo,
llanuras silentes y felices al abrazo de la luz,
a solas con el trino de los pájaros y el color de las flores,
y yermos de maravilla iluminados por sus lunas
y grises auspiciosos-atardeceres prendiendo con las estrellas
y sigiloso movimiento en la infinitud de la noche.

Augusta, exultante en el ojo de su Hacedor,
sentía su proximidad a él en el pecho de la tierra,
silente conversaba con una Luz detrás del velo,
silente comulgaba con la Eternidad más allá.

______

Notas:
Finaliza la descripción de la “primitiva tierra”, comenzada en 379c.
En los presentes versos Sri Aurobindo personaliza la Naturaleza —“con labios absortos”,   “sus puros ojos” — y la tierra —“entre sus pechos de gozo” (en alusión a la forma de sus montañas)—.
Augusta, exultante…: la Naturaleza.
Toda esta descripción constituye una introducción al espacio primigenio, virgen, de la selva en donde viven retirados los yoguis de los yogas clásicos que serán descritos a partir de 381a.

 

381a

A unos pocos y apropiados habitantes llamaba ella
a compartir la alegre comunión de su paz;
la amplitud, la cima eran su hogar natural.

Los poderosos reyes-sabios su labor terminada,
liberados de la tensión de guerrero de sus tareas,
llegaban a sus serenas sesiones en esas selvas;
finalizada la contienda, enfrentaban la tregua.

Felices vivían en compañía de pájaros y de animales y de flores
y de la luz del sol y del susurro de las hojas,
y escuchaban los bravos vientos erráticos en la noche,
meditaban con las estrellas en sus mudos rangos constantes,
y se alojaban en las mañanas como en tiendas de azur,
y con la gloria de los mediodías eran uno.

______

Notas:
A unos pocos y apropiados habitantes llamaba ella: la Naturaleza en su seno, la tierra, descrita en versos anteriores.
Comienza aquí la descripción, que finaliza en 383c, de una serie de yoguis representativos de los yogas clásicos, que han abandonado el mundanal ruido, atraídos por la apacibilidad de la Naturaleza y el silencio de los bosques: reyes-sabios, austeros ascetas, videntes, sus jóvenes discípulos, sabios…

 

381b

Algunos se sumergían más profundo; del abrazo externo de la vida
reclamados a una ardiente privacidad
en el no profanado retiro de blanca estrella del alma
convivían con un Gozo inmortal;
en el éxtasis y en el silencio una Voz profunda
escuchaban, contemplaban una Luz todorreveladora.

Toda diferencia hecha por el tiempo superaban;
las fibras del mundo hacían unas con las de su propio corazón;
íntimos del corazón que late en cada pecho,
se unían al ser uno en todo a través de un amor ilimitado.

En sintonía con el Silencio y con la rima del mundo,
desataban el nudo de la aprisionante mente;
alcanzada era la amplia mirada imperturbable del testigo,
descubierto el gran ojo espiritual de la Naturaleza;
a la altura de las alturas llegaba ahora su diario ascenso:
la Verdad se inclinaba a ellos desde el reino celestial;
sobre ellos ardían los místicos soles de la eternidad.

______

Notas:
Continúa aquí la descripción  comenzada en 381a, y que finaliza en 383c, de una serie de yoguis, representativos de los yogas clásicos, que han abandonado el mundanal ruido, atraídos por la apacibilidad de la Naturaleza y el silencio de los bosques: reyes-sabios, austeros ascetas, videntes, sus jóvenes discípulos, sabios…

 

382a

Los austeros ascetas sin hogar y sin nombre
abandonando palabra y movimiento y deseo
apartados de las criaturas se sentaban absortos, solitarios,
inmaculados en las tranquilas alturas del yo
en luminosos silentes picos de concentración,
eremitas desnudos del mundo con su enmarañado cabello
inmóviles como las grandes montañas desapasionadas
agrupadas a su alrededor como pensamientos de una vasta atmósfera
a la espera del comando del Infinito para terminar.

Los videntes armonizados con la Voluntad universal,
contentos en Aquel que sonríe tras las formas de la tierra,
permanecían no afligidos por la insistencia de los días.

______

Notas:
Continúa aquí la descripción  comenzada en 381a, y que finaliza en 383c, de una serie de yoguis, representativos de los yogas clásicos, que han abandonado el mundanal ruido, atraídos por la apacibilidad de la Naturaleza y el silencio de los bosques: reyes-sabios, austeros ascetas, videntes, sus jóvenes discípulos, sabios…

 

382b

A su lado como verdes árboles engalanando una montaña
solemnes jóvenes discípulos moldeados por su toque,
se adiestraban en el acto simple y la palabra consciente,
se transformaban interiormente y crecían hasta alcanzar sus alturas.

Buscadores de largo recorrido en el camino de lo Eterno
traían a estas tranquilas fuentes la sed de su espíritu
y empleaban el tesoro de una hora silenciosa
bañados en la pureza de la afable mirada
que, sin apremio, los guiaba desde su paz,
y mediante su influencia encontraban las vías de la calma.

Los Hijos de la monarquía de los mundos,
líderes heroicos de un tiempo por venir,
niños-Reyes alimentados en este espacioso aire
como leones jugueteando alegremente al cielo y al sol
recibían semiconscientes su impronta divina:
formados en el arquetipo de los altos pensamientos que cantaban
aprendían la amplia magnificencia de talante
que nos hace camaradas con el cósmico impulso,
ya no más encadenados a sus pequeños yoes separados,
dúctiles y firmes bajo la mano eterna,
se unían a la Naturaleza en atrevido y amistoso abrazo
y servían en ella al Poder que conforma sus trabajos.

______
Notas:
Continúa aquí la descripción  comenzada en 381a, y que finaliza en 383c, de una serie de yoguis, representativos de los yogas clásicos, que han abandonado el mundanal ruido, atraídos por la apacibilidad de la Naturaleza y el silencio de los bosques: reyes-sabios, austeros ascetas, videntes, sus jóvenes discípulos, sabios…
recibían…su impronta divina: de los ascetas.

 

383a

Hechos un alma con todo y libres de lazos asfixiantes,
inmensos cual continente de soleada calidez
en imparcial alegría de amplia igualdad,
estos sabios vivían el deleite de Dios en las cosas.

Asistiendo las lentas entradas de los dioses,
mostrando a las jóvenes mentes pensamientos inmortales vivían,
enseñaban la gran Verdad hacia la cual la raza de los hombres debe ascender
o abrían las puertas de la liberación a unos pocos.

Impartiendo la Luz a nuestro esforzado mundo
respiraban como espíritus liberados del sombrío yugo del Tiempo,
compañeros y receptáculos de la Fuerza cósmica,
usando una maestría natural como la del sol:
sus palabras, su silencio eran una ayuda para la tierra.

Una mágica felicidad fluía de su toque;
la unidad era soberana en la paz de estos bosques,
las bestias salvajes se juntaban amigablemente con su presa;
persuadiendo a cesar al aborrecimiento y a la lucha
el amor que fluye desde el pecho de la Madre una
curaba con sus corazones al endurecido y lacerado mundo.

______

Notas:
Continúa aquí la descripción  comenzada en 381a, y que finaliza en 383c, de una serie de yoguis, representativos de los yogas clásicos, que han abandonado el mundanal ruido, atraídos por la apacibilidad de la Naturaleza y el silencio de los bosques: reyes-sabios, austeros ascetas, videntes, sus jóvenes discípulos, sabios…

 

383b

Otros escapaban de los confines del pensamiento
adonde la Mente inmóvil duerme a la espera del alumbramiento de la Luz,
y regresaban temblorosos con una Fuerza sin nombre,
embriagados con el vino del relámpago en sus células;
conocimiento intuitivo vertiéndose en habla,
captado, vibrante, prendiendo con la inspirada palabra,
escuchando la sutil voz que envuelve los cielos,
portando el esplendor que ha encendido los soles,
cantaban los nombres de lo Infinito y de los poderes inmortales
en metros que reflejaban los mundos en movimiento,
ondas-de-sonido de visión irrumpiendo desde las grandes profundidades del alma.

_______

Notas:
Continúa aquí la descripción  comenzada en 381a, y que finaliza en 383c, de una serie de habitantes de la selva, representativos de los yogas clásicos, que han abandonado el mundanal ruido, atraídos por la apacibilidad de la Naturaleza y el silencio de los bosques: reyes-sabios, austeros ascetas, videntes, sus jóvenes discípulos, sabios…

 

383c

Algunos perdidos para la persona y su franja de pensamiento
en un inmóvil océano de impersonal Poder,
sentados poderosamente, visionaban a la luz de lo Infinito,
o, camaradas de la Voluntad eterna,
supervisaban el plan del Tiempo pasado y futuro.

Algunos volaban cual pájaros fuera del océano cósmico
y se desvanecían dentro de una brillante Vastedad sin características:
otros contemplaban en silencio la danza universal,
o ayudaban al mundo mediante la indiferencia hacia el mundo.

Algunos ya no contemplaban inmersos en un solitario Yo,
absortos en el trance del que ningún alma regresa,
todas las ocultas líneas del mundo para siempre clausuradas,
las cadenas de nacimiento y persona desechadas:
algunos en solitario alcanzaban lo Inefable.

_______

Notas:
Finaliza aquí la descripción  comenzada en 381a, de una serie de habitantes de la selva, representativos de los yogas clásicos, que han abandonado el mundanal ruido, atraídos por la apacibilidad de la Naturaleza y el silencio de los bosques: reyes-sabios, austeros ascetas, videntes, sus jóvenes discípulos, sabios…

 

384a

Cual flota un rayo de sol en un lugar umbrío,
la áurea virgen en su ornamentada carreta
majestuosamente llegaba a los lugares de meditación.

A menudo en el crepúsculo entre los rebaños
de ganado que espesaban la sombras con la polvareda de su regreso
cuando el pesado día se había deslizado bajo el horizonte,
al llegar a la apacible ermita de un bosquecillo
descansaba extendiendo a su alrededor como un manto
su espíritu de paciente meditación y poderosa plegaria.

O en la proximidad de la leonada cabellera de un río embravecido
y de adorantes árboles en una suplicante ribera,
el sereno reposo de un aire cual templo abovedado
hacía señas a sus apresuradas ruedas a detener su velocidad.

 

384b

En la solemnidad de un espacio que parecía
una mente recordando antiguos silencios,
en donde grandes voces de antaño llamaban al corazón
y la amplia libertad de contemplativos videntes
había dejado la larga impronta de la escena de su alma,
despierta en el cándido amanecer o en la oscuridad bañada por la luna,
al apacible toque predispuesta la hija de la Llama
absorbía el silente esplendor entre tranquilos párpados
y sentía la afinidad de la calma eterna.

Pero la mañana irrumpía recordándole su búsqueda
y del tendido rústico lecho o yacija se levantaba
y se dirigía apremiada a su camino inconcluso
y seguía la predestinada órbita de su vida
cual deseo que interroga a silenciosos dioses
y luego pasa como una estrella hacia un brillante Más Allá.

______

Notas:
había dejado… de su alma: de los videntes.
despierta…: Savitri

 

385a

Desde allí llegó a inmensas extensiones solitarias,
en donde el hombre era un transeúnte hacia escenarios poblados
o solitario en la inmensidad de la Naturaleza luchaba por la supervivencia
e invocaba en su ayuda a Poderes invisibles que habían tomado un alma,
abrumado por la inmensidad de su mundo
e inconsciente de su propia infinitud.

La tierra multiplicaba para ella una cambiante faz
y la llamaba con voz lejana y desconocida.

Las montañas en su soledad de anacoreta,
los bosques con su multitudinario canto
abrían para ella las disimuladas puertas de la divinidad.

 

385b

En durmientes llanuras, extensión indolente,
lecho de muerte de un pálido encantado atardecer
bajo el atractivo de un cielo hundido,
impasible yacía como al final de una etapa,
o atravesaba un impaciente conjunto de apretadas colinas
que levantaban sus cabezas acosando la guarida del cielo,
o viajaba por una tierra extraña y vacía
en donde desoladas cimas acampaban en un raro firmamento,
centinelas mudos bajo una luna a la deriva,
o deambulaba en algún inmenso bosque
resonando monótono con chirrido de grillos
o seguía una larga refulgente vía serpentina
atravesando campos y pastos bañados en luz inmóvil
o alcanzaba la salvaje belleza de un espacio desierto
en donde jamás arado había penetrado ni rebaño pastado
y dormía sobre desnudas y sedientas arenas
en medio de la salvaje llamada de las fieras en la noche.

______

Notas:
impasible yacía…o atravesaba…o viajaba…o deambulaba…o seguía…o alcanzaba… y dormía…: Savitri.

 

385c

Todavía incumplida permanecía la destinada búsqueda;
todavía no encontraba el predestinado rostro de aquel
a quien buscaba entre los hijos de los hombres.

Un grandioso silencio envolvía el majestuoso día:
el paso de los meses había alimentado la pasión del sol
y ahora su ardiente aliento asediaba el suelo.

Testas de tigres merodeaban a través de la debilitada tierra;
todo era lamido como por una fláccida lengua.

Los vientos de primavera decaían; el cielo permanecía fijo como bronce.

 

FIN DEL CANTO IV, LIBRO IV

 

 

Libro V: El Libro del Amor. Canto I: El Destinado Lugar de Encuentro

 

389a

Pero ahora el destinado lugar y la hora estaban próximos;
inadvertidamente se había acercado a su desconocida meta.

Pues aunque una apariencia de ciego y sinuoso azar
recubre el trabajo del sabio Destino,
nuestros actos interpretan una Fuerza omnisciente
que mora en la imperiosa esencia de las cosas,
y nada sucede en la representación cósmica
sino a su tiempo y en el lugar previsto.

 

389b

Llegó a un espacio de suave y delicado aire
que parecía un refugio de juventud y de alegría,
un mundo de tierras altas de libre y verde delicia
en donde primavera y verano yacían juntos y peleaban
en indolente y amistoso debate,
desarmados, disputando entre risas quién debería reinar.

Allí la expectación batió repentinas alas extendidas
como si un alma prestara atención desde la faz de la tierra,
y todo cuanto había en ella percibió la llegada de un cambio
y olvidando gozos obvios y comunes sueños,
obediente a la llamada del Tiempo, al sino del espíritu,
fue alzada a una belleza calma y pura
que vivía bajo los ojos de la Eternidad.

_______

Notas:
y todo cuanto había en ella…: en Savitri

 

389c

Un macizo de cabezas montañosas asaltaba el azur
pujando con hombros rivales para alcanzar el cielo,
paladines armados de una línea de acero;
la tierra yacía postrada bajo sus pies de piedra.

Debajo se extendía un ensueño de bosques esmeralda
y relucientes orillas solitarias adormecidas:
pálidas aguas corrían cual relucientes sartas de perlas.

Un suspiro se extraviaba entre las felices hojas;
frescamente perfumadas con pies pausados rebosantes de placer
suaves brisas entrecortadas titubeaban entre las flores.

La blanca grulla erguida, inmóvil línea viva,
pavo real y loro ornaban suelo y árbol,
el suave zureo de la paloma enriquecía el aire enamorado
y patos salvajes de alas de fuego nadaban en estanques argentinos.

 

390a

La tierra se acostaba a solas con su espléndido amante el Cielo,
desnuda para el ojo azul de su consorte.

En lujuriante éxtasis de alegría
prodigaba la música de amor de sus notas,
derrochando el apasionado diseño de sus flores
y el tumultuoso festival de sus aromas y colores.

En derredor había grito y salto y carrera,
sigilosas pisadas de animales de presa,
el enmarañado esmeralda de su cabellera de centauro,
el oro y el zafiro de su calor y de su llama.

Artífice de sus rapturosos júbilos,
alegre, de corazón sensual, despreocupada y divina,
la vida corría o se escondía en sus habitaciones de delicia;
tras todo ello celaba la grandiosa calma de la Naturaleza.

______

Notas:
… de sus notas,… de su cabellera de centauro, … de sus rapturosos júbilos, … en sus habitaciones de delicia…: de la tierra

 

390b

La Paz primigenia estaba allí y en su seno
mantenía no perturbada la lucha de pájaro y de bestia.

El hombre ceñudo artesano no había llegado
a posar su mano sobre las felices cosas inconscientes,
el pensamiento no se encontraba allí ni la evaluadora herramienta de ojo inquisitivo,
la vida no había aprendido a discordar con su propósito.

La Poderosa Madre yacía extendida a sus anchas.

Todo estaba alineado con su primigenio plan satisfecho;
llevados por una voluntad universal de alegría
los árboles florecían en verde felicidad
y las crías salvajes no se ocupaban del dolor.

_______

Notas:
… ni la evaluadora herramienta…: la mente
La Poderosa Madre…: la Naturaleza.

 

390c

Al fondo reclinada una adusta y gigantesca zona
de enmarañadas profundidades y solemnes inquisitivas montañas,
picos semejantes a la desnuda austeridad del alma,
armados, remotos y desoladamente enormes
como las infinidades ocultas por el pensamiento que yacen
tras la rapturosa sonrisa de la danza Todopoderosa.

Un espeso cabezo de bosque invadía el cielo
como si un asceta de cuello azul escrutara
desde el refugio de piedra de su cueva en la montaña
contemplando la breve felicidad de los días;
su vasto extendido espíritu recostado detrás.

Un poderoso murmullo de inmenso retraimiento
asediaba el oído, una triste e interminable llamada
como un alma que del mundo se retira.

 

391a

Este era el escenario que la ambigua Madre
había elegido para su breve hora feliz;
aquí en esta soledad apartada del mundo
comenzó su parte en la alegría y el conflicto del mundo.

Aquí le fueron descubiertos los místicos atrios,
las escondidas puertas de belleza y de sorpresa,
las alas que murmuran en la casa dorada,
el templo de dulzura y el ardiente altar.

Extranjero en las afligidas rutas del Tiempo,
inmortal uncido al yugo de muerte y destino,
sacrificante del gozo y del dolor de las esferas,
el Amor en el páramo encontró a Savitri.


FIN DEL CANTO I, LIBRO V

______

Notas:
…su breve hora feliz;…su parte en la alegría…: de Savitri
Extranjero…: el Amor, que aquí sobre la tierra se encuentra disminuido de su verdadera naturaleza.

 

 

Libro V: El Libro del Amor. Canto II: Satyavan

 

392a

Todo lo recordaba en este día Fatal,
la ruta que no se aventuraba en las solemnes profundidades
sino que se apartaba para huir hacia las moradas de los hombres,
el yermo con su poderosa monotonía,
la mañana en lo alto cual luminoso vidente,
la pasión de las cimas perdiéndose en el cielo,
el murmullo de titán de los interminables bosques.

Como si hubiera allí una portezuela abierta a la alegría
atrayéndola con muda insinuación y mágica seña,
en los márgenes de un mundo desconocido
declinaba la curva de un claro iluminado por el sol;
bosquecillos con extrañas flores como ojos de ninfas atisbando
contemplaban desde su misterio hacia el espacio abierto,
ramas murmurando de la constancia de luz
protegían una umbría y escondida felicidad,
y con paso lento una lánguida brisa inconstante
corría como huidizo suspiro de dicha
sobre sondormidos pastos jugueteando con verde y oro.

______

Notas:
Todo lo recordaba en este día Fatal: El día en que Satyaban debía morir.
La escena se sitúa en el lecho conyugal de Savitri junto a Satyavan. Savitri se ha despertado agobiada por el grave suceso que ese día va a traer —al cumplirse doce meses de la profecía de Narad. Todavía acostada, pero despierta, recuerda los momentos de su vida, desde la infancia hasta aquel día fatal, y entre esos recuerdos está aquel, descrito en estos y siguientes versos, en el que conoció a Satyavan, acaecido doce meses antes,
Todo lo que ella había una vez esperado y soñado y sido,
pasó con vuelo de águila a través de los cielos de su memoria. (011b)

 

392b

Ocultas en el solitario corazón del bosque
entre las hojas las inquilinas voces llamaban,
dulces como deseos enamorados y ocultos,
grito que contesta al quedo insistente grito.

Detrás dormían mudas lejanías esmeralda,
guarida de una Naturaleza apasionada, velada, denegada
a todo excepto a su propia visión extraviada y salvaje.

La tierra liberada de preocupaciones en este hermoso refugio
musitaba al alma un canto de poder y de paz.

Sólo un signo había allí del paso del hombre:
un solitario camino, disparado y estrecho como una flecha
dentro de este seno de vida vasta y secreta,
rasgaba su enorme sueño de soledad.

Aquí fue donde por primera vez encontró sobre esta incierta tierra
a aquel por el cual su corazón había venido tan lejos.

______

Notas:
… las inquilinas voces…: de los pájaros.

 

393b

Apartado del ignorante afanoso trabajo de los años
abandonando el pesado drama del hombre había venido
guiado por la sabiduría de un adverso Destino
a encontrar a la anciana Madre en sus bosques.

En su divina comunión había crecido
hijo adoptivo de la belleza y de la soledad,
heredero de centurias de solitaria sabiduría,
hermano del sol y del aire,
andarín comulgante con lindes y con profundidades.

Conocedor del Veda del libro no escrito
lector de la mística escritura de sus formas,
había captado sus hierofantes significados,
aprendido las inmensas imaginaciones de su esfera,
enseñado por lo sublime de corrientes y de bosques
y por las voces del sol, de la estrella y de la llama
y por el canto de los mágicos cantores de las ramas
y por la muda enseñanza de cuanto anda a cuatro pies.

______

Notas:
… la sabiduría de un adverso Destino: Que había despojado a su padre, el rey Dyumatsena, de su reino obligándolo a exiliarse en el interior de la selva.
... la anciana Madre: la Tierra.
…del Veda del libro no escrito: En el sentido de una primigenia sabiduría proporcionada por la naturaleza.
... mística escritura de sus formas: de la Tierra en su estado natural.
hierofantes: Sinónimo de ocultos y sagrados.

 

394a

Ayudando con pasos confiados a sus lentas y enormes manos
se inclinaba él a su influencia como la flor a la lluvia
y, como la flor y el árbol crecía parte de la naturaleza,
fortalecido por los toques de sus modelantes horas.

La desenvoltura de que hacen gala las naturalezas libres era suya
y su asentimiento a la alegría y a la amplia calma;
uno con el Espíritu uno que todo lo habita,
depositaba la experiencia a los pies de la Diosa;
su mente abierta a su infinita mente,
sus actos acompasados a su fuerza primal;
había sometido él su mortal pensamiento al de ella.

Aquel día se había apartado de su acostumbrado camino;
pues Uno que, conociendo la circunstancia de cada momento,
puede guiar por doquier nuestros estudiados o despreocupados pasos,
había depositado el conjuro del destino en sus pies
atrayéndolo al florido límite del bosque.

______

Notas:
... sus lentas y enormes manos: de la Tierra.
... a su influencia: id.
... sus modelantes horas: id.
… de la Diosa: id.

 

394b

Al principio su mirada que captaba el millón de formas de vida
poblando imparcialmente su casa del tesoro
junto con el cielo y la flor y la montaña y la estrella,
se posó más bien en la brillantez de la armoniosa escena.

Vio el verde-oro del sondormido césped,
los pastos mecidos con el suave paso del viento,
las ramas importunadas por la llamada de los pájaros de la selva.

Despierto a la Naturaleza, distraído todavía para la vida,
el entusiasta prisionero de lo Infinito,
el luchador inmortal en su hogar mortal,
orgullo, poder, pasión de un esforzado Dios,
vio esta imagen de la velada deidad,
esta soberana criatura pensante de la tierra,
este resultado final de la belleza de las estrellas,
mas sólo la veía como aquellas hermosas y comunes formas
que el espíritu artista no necesita para su trabajo
y aparta a las sombrías habitaciones de la memoria.

Una mirada, un giro decide nuestro desequilibrado destino.

______

Notas:
... su mirada: de Savitri.
el entusiasta prisionero de lo Infinito: el Amor en Savitri.
vio esta imagen ...: la de Satyavan.

 

394c

Así en la hora que a ella más le concernía,
distraído paseante por la lenta mente de superficie,
el descuidado explorador bajo sus atentos párpados
admiraba indiferente la belleza y no se preocupaba
de despertar el espíritu de su cuerpo a su rey.

Así pudiera ella haber pasado sobre las ignorantes vías de la suerte
desperdiciando la llamada del Cielo, desperdiciando el propósito de la vida,
pero el dios tocó a tiempo su alma consciente.

Su visión se fijó, captó y todo experimentó un cambio.

Su mente al principio moraba en sueños ideales,
esos íntimos transmutadores de los signos de la tierra,
que hacen de las cosas conocidas una insinuación de las invisibles esferas,
y veía en él al genio del lugar,
figura simbólica en medio de las escenas de la tierra,
un rey de la vida dibujado en aire delicado.

Mas esto no fue sino ensueño de un momento;
pues repentinamente su corazón lo advirtió,
utilizó la apasionada visión que el pensamiento no puede igualar,
y reconoció a alguien más íntimo que sus propias fibras íntimas.

En un momento todo fue sorprendido y captado,
todo lo que permanecía arropado en éxtasis inconsciente
o bajo los coloridos párpados de la imaginación
mantenido en un amplio espejo etéreo de sueños,
irrumpió en una llamarada para recrear el mundo,
y en esa llama renació ella a cosas nuevas.

______

Notas:
el descuidado explorador…: el Amor en Savitri
... sus atentos párpados: de Savitri.
... el espíritu de su cuerpo: id.
… a su rey: Satyavan.
... pero el dios...: Amor.
Su visión…: de Savitri.
Su mente al principio…: de Savitri
y veía en él…: en Satyavan.

 

395

Una mística agitación surgió de sus profundidades;
arrastrada, levantada de golpe como uno inmerso en distendidos sueños,
la vida corrió a mirar desde cada puerta de los sentidos:
pensamientos confusos y alegres en cielos de brumosa luna,
sentimientos como los de un universo en nacimiento,
irrumpían a través de la agitación del espacio de su pecho
invadido por un enjambre de dioses dorados:
surgiendo a un himno de oficiantes de la maravilla
su alma abrió de par en par sus puertas a este nuevo sol.

Una alquimia se producía, la transmutación llegaba;
el rostro enviado había obrado el conjuro del Señor.

En la irreproducible luz de dos ojos que se aproximan
un súbito y predestinado giro de sus días
apareció hasta convertirse en un destello de mundos desconocidos.

Entonces tembloroso con el místico vuelco su corazón
palpitó en su pecho y clamó cual pájaro
al escuchar a su compañero sobre una vecina rama.

Los cascos de paso presuroso, las ruedas largamente sacudidas pararon;
el carruaje se detuvo como un viento interrumpido.

______

Notas:
... del Señor: el Amor.
... de sus días: de Savitri.
palpitó en su pecho…: id.

 

396a

Y Satyavan miró desde las puertas de su alma
y sintió el encanto de su líquida voz
embargar la atmósfera púrpura de su juventud e hizo frente
al inquietante milagro de un rostro perfecto.

Seducido por la boca de miel de una extraordinaria flor,
arrastrado a espacios del alma abiertos en derredor de una faz,
se volvió hacia la visión como un mar se vuelve hacia la luna
y experimentó un sueño de belleza y de cambio,
descubrió el aura alrededor de una cabeza mortal,
adoró a una nueva divinidad en las cosas.

Su contenida naturaleza se fundió como en fuego;
su vida fue tomada dentro de otra vida.

Los espléndidos ídolos solitarios de su cerebro
cayeron postrados desde sus brillantes suficiencias,
como al toque de un nuevo infinito,
para adorar a una divinidad mayor que la suya propia.

Una imperiosa fuerza desconocida lo atraía hacia ella.

Maravillándose avanzó a través de la dorada yerba:
mirada con mirada fundidas y atrapadas en un abrazo de visión.

______
Notas:
… de su líquida voz: de Savitri.
… de su juventud …: de Satyavan.
Su contenida naturaleza…: id.
su vida…: id.
Maravillándose: Satyavan.

 

396b

Un rostro estaba allí, noble y digno y calmo,
como rodeado por una corona de pensamiento,
un destello, un arco de luz meditativa,
como si un secreto halo fuera visto a medias;
su visión interior todavía  recordando conoció
una frente que llevaba la corona de todo su pasado,
dos ojos sus constantes y eternas estrellas,
camaradas y soberanos ojos que reclamaban su alma,
párpados conocidos a través de muchas vidas, inmensos marcos de amor.

En su mirada encontró él la visión de su futuro,
una promesa y una presencia y un fuego,
vio la encarnación de eónicos sueños,
un misterio de rapto por el cual todo
anhela en este mundo de breve mortalidad
materializado como suyo propio.

______

Notas:
Un rostro estaba allí…: el de Satyavan.
su visión interior ...: de Savitri.
... de todo su pasado: id.

 

397a

Esta áurea figura ofrecida a su abrazo
guardaba en su pecho la llave de todos sus propósitos,
un sortilegio para atraer a la tierra el gozo Inmortal,
para igualar a la verdad del cielo nuestro pensamiento mortal,
para elevar los corazones de la tierra cercanos al sol de lo Eterno.

En estos grandes espíritus ahora aquí encarnado
el Amor hacía descender desde la eternidad el poder
para hacer de la vida su nueva base inmortal.

Su pasión levantaba una ola desde insondables profundidades;
descendía a la tierra desde lejanas alturas olvidadas,
mas conservaba su naturaleza de lo infinito.

______

Notas:
Esta áurea figura…: Savitri.
guardaba en su pecho: de Savitri
...de todos sus propósitos: de Satyavan.
Su pasión levantaba...: del Amor

 

 

397b

En el mudo seno de este olvidadizo globo
aunque como desconocidos parecemos encontrarnos,
nuestras vidas no son ajenas ni como extraños nos juntamos,
movidos uno hacia otro por una fuerza sin causa.

El alma puede reconocer a su alma que responde
a través del Tiempo que separa y, en los caminos de la vida
absorta viajera arrebujada, al volverse recobra
familiares esplendores en una cara desconocida
y tocada por el dedo advertidor del repentino amor
se estremece de nuevo con gozo inmortal
revestida de un cuerpo mortal para el deleite.

Hay un Poder interior que conoce más allá
de nuestros conocimientos; somos más grandes que nuestros pensamientos,
y en ocasiones la tierra desvela aquí esa visión.

______

Notas:
A partir de los presentes versos Sri Aurobindo explica desde la perspectiva del alma lo ocurrido entre Satyavan y Savitri en el momento de su encuentro.

 

397c

Vivir, amar son signos de cosas infinitas,
el Amor es una gloria de las esferas de la eternidad.

Rebajado, desfigurado, suplantado por poderes inferiores
que roban su nombre y su forma y su éxtasis,
es aún la divinidad por la que todo puede cambiar.

Un misterio despierta en nuestra materia inconsciente,
una felicidad ha nacido que puede rehacer nuestra vida.

El Amor mora en nosotros como una flor sin abrir
esperando un súbito momento del alma,
o vagabundea en su sueño encantado en medio de pensamientos y de cosas;
el niño-dios juega, se busca a sí mismo
en muchos corazones y mentes y formas vivas:
aguarda por un signo que pueda conocer
y, cuando llega, despierta ciegamente a una voz,
a una mirada, a un toque, a la expresión de un rostro.

______

Notas:
el niño-dios…: el Amor.

 

© “Savitri de Sri Aurobindo”

 

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