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Entrevistas
Jun
12
2017

Sea usted lo que es (II) - Entrevista con Jean Klein

Por Stefan Bodian

 

Maestro espiritual y filósofo del Advaita Vedanta en la tradición de Ramana Maharshi y Atmananda Krishna Menon. Nació en Brno (antigua Checoslovaquia) en 1916 y falleció en 1998 en California.

Esta entrevista fue realizada en 1988 por Stephan Bodian siendo editor de Yoga Journal

 

 

¿Qué me dice del yoga que usted enseña, y que llama "trabajo corporal"?¿Qué es, y por qué lo enseña?

Usted no es el cuerpo, los sentidos y la mente, el cuerpo, los sentidos y la mente son expresiones de su conciencia atemporal. Pero para comprender completamente que usted no es algo, primero debe ver lo que no es. Usted no puede decir "yo no soy el cuerpo" sin saber lo que es. Así que indague, explore, mire, escuche. Y descubrirá que conoce sólo ciertas fracciones del cuerpo, ciertas sensaciones, y estas son más o menos reacciones, resistencia. Finalmente llega una sensación del cuerpo que nunca ha tenido antes, porque cuando usted lo escucha se revela, y el cuerpo sensitivo, la energía del cuerpo, aparece.

Es muy importante sentir y entrar en contacto con la energía del cuerpo. Porque al principio su cuerpo es más o menos un patrón o estructura superficial en la mente, formado por reacciones y resistencias. Pero cuando realmente escucha el cuerpo, usted ya no es cómplice de estas reacciones, y el cuerpo recobra su sensación natural, que es vacuidad. El cuerpo real en su estado original es vacuidad, un estado completamente vacío. Entonces siente la aparición del cuerpo elástico, que es el cuerpo energético. Cuando hablamos de "trabajo corporal", se trata principalmente de encontrar este cuerpo energético. Una vez que el cuerpo energético ha sido experimentado, el cuerpo físico funciona de forma totalmente diferente. La estructura muscular, la piel, la carne, se ve y se siente de una manera completamente nueva. Incluso los músculos y los huesos funcionan de manera diferente.

¿Cómo es el yoga que usted enseña?

En realidad no es yoga. Es un acercamiento al cuerpo basado en la enseñanza de Cachemira. El método de Cachemira es en gran parte un despertar de las energías sutiles que circulan por el cuerpo. Estas energías se utilizan para espiritualizar el cuerpo, para que sea sátvico [literalmente, "puro" o "verdadero"]. En un cuerpo sátvico ya hay un abandono. Puedes ver más claramente lo que no eres: tus tensiones, ideas, fijaciones, reacciones. Una vez que lo falso es visto como falso, lo que queda es nuestro ser atemporal. Por espiritualizar el cuerpo, por lo tanto, me refiero a orquestar toda la energía dispersa que pertenece a lo falso. Nuestro acercamiento es una exploración sin voluntad o esfuerzo. Está inspirado por la verdad misma. El cuerpo natural es una expresión, una prolongación, de esta verdad.

Pero tengo entendido que utiliza las asanas tradicionales del Hatha Yoga.

Cada gesto, cada posición que el cuerpo puede adoptar, es una asana; hay ciertos arquetipos que ni siquiera se mencionan en los textos clásicos de Hatha Yoga. Pero hay posiciones arquetípicas por excelencia que traen armonización al cuerpo y la mente. Sin embargo, antes de ir a estos arquetipos, hay que preparar el cuerpo. De lo contrario, el yoga no es más que una especie de gesticulación. Lo que se ve en su mayor parte en Europa y los EE.UU. es gimnasia, gesticulación, y no tiene nada que ver con la integración del cuerpo.

¿Tiene alguna otra razón para no utilizar el término "yoga"?

Sí. El término "yoga" significa "unir", y por lo tanto debe haber algo para unirse, algo que lograr. ¿Pero unir a quién? ¿unir a qué? En cierto modo el acercamiento corporal ayuda a escuchar silenciosamente. Es a través de la escucha real del cuerpo que se llega a la verdadera ecuanimidad de la mente y del cuerpo.

¿Debe practicarse esto todos los días?

No haga una disciplina de ello, porque en la disciplina hay anticipación, ya estás recalcando un objetivo. Esto no pertenece a la exploración.

En términos prácticos, espere hasta que sea invitado por la energía del propio cuerpo. Esta llamada de nuestro estado natural no es la memoria. Viene de las necesidades del cuerpo y aparece espontáneamente. Vaya hacia ello como lo haría con una invitación a cenar. De lo contrario, estará violentando al cuerpo.

En su vida diaria puede experimentar momentos de absoluto silencio en los que no hay nada que hacer, nada que evitar, nada que lograr. En estos momentos, usted está completamente armonizado con esta quietud sin ningún esfuerzo. Sea cada vez más consciente de estos momentos sin tiempo, momentos en los que no puede pensar, porque cuando piensa, el momento ya ha pasado. Momentos presentes libres de todo pensamiento. A menudo, usted tendrá estos momentos cuando se lleva a cabo una acción, cuando termina un pensamiento, por la noche antes de dormir, por la mañana cuando se despierta. Vuélvase cada vez más familiarizado con estos intervalos entre dos pensamientos o dos acciones, intervalos que no son una ausencia de pensamiento, sino que son presencia misma. Simplemente deje que su ser se armonice con estos momentos atemporales. Acójalos cada vez más, hasta que un día se encuentre establecido en esta atemporalidad, y sea consciente de la luz detrás de todas las percepciones.

¿Así que usted no recomienda la práctica de la meditación como una disciplina regular?

No.

Usted habla de la quietud y el silencio. ¿Son estos los objetivos de la vida espiritual?

Cuando hablo de la quietud y el silencio, nadie está quieto y nadie está en silencio, sólo hay silencio y quietud. Esta quietud no se refiere a alguien o algo.

¿Así que en medio de esta quietud hay actividad?

Sí. La quietud es como la bisagra de una puerta. El cuerpo es la puerta que se abre y cierra constantemente, pero la quietud nunca se mueve.

Elliot lo llamó "el punto inmóvil del mundo que gira". Puesto que la práctica no tiene un objetivo —de hecho, no hay ni siquiera una práctica— ¿cuál es entonces el propósito de la vida espiritual? Obviamente, la mayoría de nosotros dirimamos que no estamos iluminados o liberados, y así sentimos la necesidad de ir a algún lugar donde no estamos. Entonces parece como si necesitáramos llevar a cabo algún tipo de vida espiritual. ¿Cómo es eso?

Yo diría que estamos constantemente, sin saberlo, siendo solicitados por lo que somos fundamentalmente. Pero el sentimiento por el cual somos solicitados se confunde muy a menudo con algo objetivo, por un estado, por alguna quietud mental relativa, que podemos lograr a través del esfuerzo o de la práctica. Buscamos este estado como una especie de compensación por la quietud real. En el momento en que eres realmente solicitado por la necesidad interior y te enfrentas a ella y la visitas, serás tomado por ella. Pero en general estamos buscando una compensación.

Este proceso del que está hablando es muy diferente de la forma en que solemos hacer las cosas. Por lo general, tenemos una idea en la mente de hacia dónde vamos y entonces nos ponemos en camino hacia una dirección determinada y usamos nuestra voluntad para llegar allí.

Pero todo hacer tiene un motivo determinado. Creo que este motivo es ser libre de uno mismo, libre de todo conflicto.

El motivo es bueno, en este caso, pero la respuesta está un poco equivocada.

Cuando usted se vuelva cada vez más familiarizado con el arte de la observación, primero verá que usted no observa; cuando ve que usted no observa, está inmediatamente fuera del proceso. Hay un momento, una especie de intuición, cuando se ve a sí mismo libre de toda voluntad, libre de toda representación; se siente a sí mismo en esta plenitud, en este momento más allá del pensamiento. Es principalmente a través de la observación y la atención que llega a sentir lo que es usted fundamentalmente.

¿Cómo describiría la liberación?

Le voy a dar una respuesta corta. Es ser libre de usted mismo, libre de la imagen que cree ser. Esa es la liberación. Es toda una explosión ver que no eres nada, y luego vivir completamente en armonía con esa nada. El acercamiento corporal que yo enseño es más o menos un hermoso pretexto, porque en cierto modo el cuerpo es como un instrumento musical que hay que afinar.

Y nos afinamos para tocar en él la canción de nuestra propia “nadedad”.

Exactamente. La liberación significa vivir libremente en la belleza de tu ausencia. Ves, en un momento, que no hay nada visto ni veedor. Entonces lo vives.

Esto es a lo que usted se refiere cuando habla de vivir libre de la memoria psicológica.

Por supuesto.

¿Es realmente posible vivir en el mundo en este estado de total apertura y libertad de nuestra propia identidad, haciendo las cosas que hacemos, llevando vidas muy ocupadas, cuidando de la familia, etc.?

Sí. Usted puede vivir en una familia perfectamente sin la imagen de ser un padre o una madre, un amante o un marido. Usted puede educar perfectamente a sus hijos a no ser algo, y tener una relación de amor con ellos como un amigo, en vez de como un padre.

Un maestro de la meditación Vipassana que también es psicólogo clínico ha escrito, "Usted tiene que ser alguien antes de poder ser nadie", lo que significa que para muchas personas, sobre todo ahora en Occidente, que han sido criadas en familias disfuncionales, hay muy a menudo tal profunda falta de autoestima y tal conflicto o incertidumbre de lo que son de manera cotidiana, que primero tienen que desarrollar una fuerza psicológica y emocional antes de que puedan emprender el camino de convertirse en nadie. Hay personas que le han oído decir que en última instancia no tenemos identidad, no somos nada, y vivimos en esta nada, y se dan la vuelta y dicen: "Oh, sí, ya lo sé". De lo que realmente están hablando es de su propio vacío interior, su propio sentimiento interno de carencia o privación, que es una especie de enfermedad. ¿Está de acuerdo en que tenemos que ser alguien antes de que podamos ser nadie?

En primer lugar tienes que ver cómo funcionas. Y verás que funcionas como alguien, como una persona. Vives constantemente eligiendo. Vives totalmente en la estructura psicológica del "me gusta" y "no me gusta", que te trae aflicción. Tienes que ver eso. Si te identificas con tu personalidad, significa que te identificas como tu memoria, porque la personalidad es memoria, lo que yo llamo memoria psicológica.

Sin embargo, en este ver, en este natural abandono, la personalidad desaparece. Y cuando vives en esta nada, algo completamente diferente emerge. En lugar de ver la vida en función de las proyecciones de tu personalidad, las cosas aparecen en tu vida como son, como hechos. Y estas apariciones naturalmente traen su propia solución. Ya no estás identificado con tu personalidad, con la memoria psicológica, aunque tu memoria funcional continua. En cambio, hay una personalidad cósmica, una trans-personalidad, que aparece y desaparece cuando la necesitas. Tú eres nada más que un canal, respondiendo de acuerdo a la situación.

Esta entrevista forma parte de un artículo más largo que fue publicado en Yoga Journal, Número 83, noviembre/diciembre de 1988.

 

Pincha aquí para ver la primera parte de la entrevista:

Sea usted lo que es (I) - Entrevista con Jean Klein

 

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