La artista serbia Marina Abramovic estuvo sentada más de 700 horas en el museo MoMA de Nueva York en 2010 en una de sus más memorables y aplaudidas perfomances llamada The artist is present (La artista está presente).

Miles de personas se sentaron delante de ella y la miraron a los ojos en busca de una experiencia única o por lo menos diferente. Pero de aquella performance es inolvidable el momento en el que Ulay, un enjuto y despeinado alemán, se sentó, estiró las piernas, respiró y fijó la mirada en la que había sido su amante y compañera durante años.

La artista se llevó una enorme sorpresa al ver a su expareja sentimental y artística. “No esperaba en absoluto que viniera a sentarse”, comentó en su momento a The Guardian. “Se sentó y todo el mundo se puso muy sentimental porque estaban proyectando en nosotros sus propas relaciones. Fue muy difícil. Fue el único momento en que rompí las reglas”. Abramovic se saltó el protocolo cuando, con lágrimas en los ojos, no pudo contenerse y le dio las manos. Tocó al hombre que había sido su amante y con el que había compartido años de experimentación creativa y sentimental durante los setenta y los ochenta.

Marina Abramovic y Ulay habían iniciado su intensa relación amorosa y artística en los años 1970. Cuando terminaron su relación, decidieron marchar a China y recorrer la Gran Muralla, iniciando el caminando cada uno desde un extremo distinto de la muralla, encontrándose a mitad del camino para darse un último abrazo. Esa había sido la última vez que se habían visto, 23 años atrás.
El emocionante vídeo lleva años subido en Youtube, acumula millones de visitas. A nosotros nos gusta asomarnos a él de vez en cuando, es una maravilla:

La “abuela del performance” o “soldado del arte”, que así es como se autodefine por su trabajo pionero en esta disciplina, es una referencia ineludible dentro el mundo del performance que lleva cuatro décadas en activo. Marina Abramović, artista serbia nacida en Belgrado en 1946, destaca como una representante clásica de este movimiento, que siempre se ha mostrado atrevida, provocadora y transgresora.

Ha sometido su cuerpo a experiencias ciertamente extremas y peligrosas para explorar las posibilidades y los límites físicos y mentales del ser humano, lo que la ha hecho levantar polémicas e interrogantes allá por donde ha ido pasando. Apasionada por el arte y las fuertes emociones vividas con sus obras, ha hecho de éste su vida y, aunque ha tenido que sacrificar familia y amigos entre otros aspectos, su esfuerzo se ha visto compensado con los resultados de cada uno de sus trabajos.

Fuente: culturainquieta.com