Por Pilar Ínigo y José Luis Azón

La redacción de los Yoga Sutras se sitúa cronológicamente en un amplio periodo que comprende desde el siglo II a. de C. hasta el siglo VI d. de C.  Atribuidos a Patanjali, no se ha podido sin embargo determinar claramente la identidad de su autor ni la fecha exacta de su composición.  La obra es en realidad un texto que se mantuvo “vivo” durante varios siglos por trasmisión oral, hasta que se publicó su primer comentario; por ello Patanjali pudo haber sido, más que un único autor, una escuela o el maestro de una escuela de recopilación y exposición del Yogadarshana, ofreciendo una praxis en el marco de la filosofía Samkhya.

También Satyananda nos hace ver que no fueron escritos para el debate y la especulación intelectual, sino para explicar el proceso y los métodos prácticos para elevar el nivel de conciencia, obtener sabiduría interior, explorar el potencial de la mente y eventualmente ir más allá de ésta hacia el descubrimiento de nuestra naturaleza real, del Ser que ya somos.  El texto está enfocado primordialmente hacia la práctica.  Está planteado como un mapa, una guía que utiliza el yogui para situarse en su práctica, con un recorrido desde los niveles mundanos hacia los niveles más elevados de conciencia, y eventualmente hacia la liberación.

El texto está dividido en cuatro capítulos:

1.-  SAMADHI PADA (51 aforismos). Sobre la contemplación, sobre el Samadhi. Está dedicado a la naturaleza general del yoga y su técnica: sus distintas formas, los obstáculos y los medios a través de los cuáles se llega al cese de todos los procesos mentales y al Samadhi, que es el fin último del yoga. En este capítulo se trata de responder a la pregunta: “¿qué es el yoga?”

2.-  SADHANA PADA: (55 aforismos). Sobre la práctica. Trata de las condiciones de la vida humana y la angustia inherente a dicha condición, para intentar responder a la pregunta: “¿por qué practicar yoga?”. Se exponen los impedimentos, sus causas y sus consecuencias; finalmente, se analizan los medios externos o cinco primeras prácticas del yoga clásico.

3.-  VIBHUTI PADA: (56 aforismos). Completa la práctica de los ocho angas (los ocho peldaños hacia la liberación) y trata de los poderes psíquicos, las facultades excepcionales que se derivan involuntariamente de la práctica y que desafían las leyes de la ciencia.

4.-  KAIVALYA PADA: (34 aforismos).  Este último libro es el más filosófico y sutilmente polémico; se refiere a “la independencia y libertad”. Se tratan problemas filosóficos implicados en el estudio y práctica del sistema, especialmente sobre dos cuestiones fundamentales de la metafísica: el tiempo y la naturaleza del conocimiento.

Existen una gran cantidad de traducciones y comentarios sobre los Yoga Sutras, en ocasiones contradictorios ya que no hay que olvidar que somos seres humanos y la contradicción forma parte de nuestra naturaleza. En consecuencia, los comentarios deben ser utilizados con gran precaución ya que traducir y comentar los aforismos conlleva un cierto grado de dificultad, porque además los Yoga Sutras en su origen fueron redactados en sánscrito, idioma antiguo que puede utilizar diversos alfabetos para su escritura.  Las versiones más conocidas actualmente nos han llegado en alfabeto devanâgarî, cuyos caracteres resultan ilegibles para nosotros. Por esta razón, los primeros orientalistas occidentales inventaron el alfabeto latino de transliteración. Sin embargo, puesto que el sánscrito tiene unas 20 letras más que el alfabeto latino, fue necesario crear unos 20 caracteres nuevos utilizando para ello marcas diacríticas (guiones, puntos, etc.).

El hecho de que en su conjunto sean aforismos para ser meditados más que entendidos mentalmente, la ya comentada dificultad de su traducción y los condicionantes culturales de cada traductor, han impedido disponer de un texto único, mayoritariamente aceptado.

Conscientes de ello, vamos a ir presentando en sucesivas semanas una interpretación de aquellos sutras que más ilustran nuestras sesiones de yogaterapia. Comenzamos por los cuatro primeros:

 

I.-  SAMADHI  PADA

  1. Y ahora empieza la instrucción acerca del Yoga.
  2. El yoga es la supresión de los movimientos de la mente.
  3. De esta forma, el que contempla se establece en su propia naturaleza.
  4. En caso contrario, se identifica con las fluctuaciones mentales.
  5. Los procesos (fluctuaciones) mentales son cinco, unos dolorosos y otros agradables.
  6. Son: el conocimiento exacto, el conocimiento erróneo, la imaginación, el sueño y la memoria.
  7. El conocimiento exacto surge de la percepción correcta, la deducción co­rrecta y el testimonio correcto.
  8. El conocimiento erróneo es una falsa percepción que no concuerda con la esencia del objeto.
  9. La imaginación sobreviene por el conocimiento verbal, aun cuando éste no se base en la realidad.
  10. El sueño es el resultado de la pasividad de los procesos mentales.
  11. La memoria consiste en la permanencia de los objetos percibidos en el contenido mental.
  12. Se obtiene el control sobre la mente mediante el esfuerzo consciente y sostenido, y el desapego.
  13. Hay que mantener el esfuerzo para conseguir el control sobre los procesos mentales.
  14. Se hace firme cuando se lleva a cabo con rigor y sin interrupción.
  15. El desapego es el estado que se consigue mediante la liberación de los objetos vistos u oídos, venciendo toda inclinación hacia ellos.
  16. Adquiere su grado más intenso cuando puede neutralizar las cualidades de la materia (gunas) y surge el conocimiento del Sí-mismo.
  17. Es  samadhi con conocimiento aquél que está acompañado de razonamien­to, discriminación, felicidad y consciencia de la existencia.
  18. Hay otra modalidad de samadhi, que sobreviene adiestrándose constan­temente en el control de los procesos mentales, y mediante el cuál el contenido mental conserva únicamente las impresiones del subconsciente no manifestadas.
  19. Dicho samadhi puede transmutar dichas impresiones, que son disueltas en la naturaleza del que contempla.
  20. En los otros se origina mediante la fe, el vigor, la concentración y la percepción de la realidad.
  21. El samadhi está cercano para el que se esfuerza intensamente en obtenerlo.
  22. Se obtiene antes o después según que el esfuerzo sea suave, moderado o enérgico.
  23. También por el pensamiento en el Absoluto (Isvara)
  24. Isvara es una energía pura, libre de deseos, de los actos y sus resultados.
  25. En Él se hace infinita la omnisciencia.
  26. No condicionado por el tiempo, es el Maestro de los antiguos maestros.
  27. Lo designa el vocablo sagrado Aum.
  28. Este vocablo debe ser repetido y meditado.
  29. De este modo se obtiene el conocimiento interior y se eliminan los obstáculos.
  30. Tales obstáculos son: la enfermedad, la tristeza, la indecisión, la negli­gencia, la pereza, el anhelo de honores, los errores y el descontrol de la mente.
  31. La concentración se ve perturbada por el dolor, la desesperación, la in­quietud corporal y la respiración arrítmica.
  32. Para superar estos obstáculos hay que establecerse en la Verdad su­perior.
  33. Se evitan las modificaciones del contenido mental mediante la amistad, la misericordia, la alegría y la entrega a los demás, sean felices o desdichados, buenos o malos.
  34. También mediante el control respiratorio.
  35. Estabilizan la mente los métodos de concentración que se basan en las percepciones sensoriales.
  36. También por medio de la serenidad luminosa interior.
  37. O mediante el desapego de todos los objetos.
  38. O bien mediante la meditación sobre el conocimiento que proviene del sueño.
  39. O meditando sobre algo que interesa al que medita.
  40. Entonces, el que medita obtiene el dominio sobre todos los objetos de meditación, desde el más pequeño hasta el infinitamente inmenso.
  41. La mente que ha logrado neutralizar sus fluctuaciones se vuelve inmaculada y pura como el cristal, reflejando sin más la interacción, que se produce a través de los sentidos, entre el receptor y lo recibido.
  42. Así, se reflejan las palabras, el significado del conocimiento y la confusión que les son inherentes.
  43. El verdadero samadhi se produce cuando la memoria es purificada y vaciada de todo contenido. Entonces brilla con la realidad radiante del objeto de meditación.
  44. De este modo quedan explicadas las distintas actitudes de la mente.

 

  1. La sutileza de los objetos desaparece en un estado en el que no existen referencias con las que esos objetos puedan identificarse.

 

  1. Estos estados constituyen el samadhi “con semilla”.

 

  1. Cuando se purifica la mente de toda fluctuación de pensamiento, amanece la luz espiritual.

 

  1. En ese estado, la supraconsciencia se nutre del conocimiento intuitivo pleno de la Verdad.

 

  1. Este conocimiento es supraconsciente, muy superior al que la mente ordi­naria puede obtener mediante el testimonio y la deducción.

 

  1. Las impresiones que surgen de este samadhi desplazan a todas las otras.

 

  1. Suprimiendo también esta impresión sobreviene el samadhi “sin semilla”.

 

 

II.- SADHANA PADA

  1. El yoga comprende la preparación corporal, la investigación del Yo y la consciencia de lo Divino.
  2. Tiene como finalidad la obtención del samadhi y la superación de los obs­táculos que producen las aflicciones.
  3. Tales obstáculos son: la ignorancia. el ego, el deseo, la aversión y el miedo a la muerte.
  4. La ignorancia (avidya) es el origen de los otros obstáculos, ya estén latentes, activos o en proceso de desaparición.
  5. La ignorancia consiste en considerar lo transitorio, lo impuro, lo doloroso y el no-yo, como lo eterno, lo puro, lo dichoso y el Yo.
  6. El ego (asmita) es la identificación del que ve con el objeto de la visión.
  7. El deseo (raga) es el apego al placer.
  8. La aversión (dvesa) descansa en el dolor.
  9. El anhelo de vivir (abhinivesa) se da incluso en los más sabios y está en la propia naturaleza.
  10. Estos obstáculos (kleshas) pueden ser combatidos cultivando la actitud mental opuesta.
  11. Sus manifestaciones deben ser abolidas mediante la meditación.
  12. El karma se origina por causa de estos obstáculos, ya sea en esta vida o en las venideras.
  13. En tanto persistan las impresiones inconscientes, éstas darán origen a los renacimientos y serán causa de las experiencias agradables o desagradables.
  14. Fructifican en dolor o placer, según que las causas que las producen hayan sido negativas o positivas.
  15. Para el que ha aprendido a discernir, todo se convierte en doloroso. No existe nada que no lleve consigo dolor, sea como anticipación a la pérdida de lo positivo, como consecuencia de ello, como ansia que surge de la necesidad de volver a vivir lo agra­dable, o debido a las propias circunstancias de la naturaleza.
  16. El dolor que está por venir puede ser evitado.
  17. La causa del dolor que puede ser evitado es la identificación del contem­plador con el objeto de la contemplación.
  18. Lo “visto”, el mundo objetivo, posee tres cualidades (gunas): armonía, movimiento e inercia (satva, rajas y tamas), que se manifiestan en lo material y en lo inmaterial de ese mundo. Su finalidad es ayudar a liberarnos a través de la experiencia.
  19. Las cualidades adoptan cuatro estados: lo definido, lo indefinido, lo espe­cial y lo general.
  20. “Quién ve” no es sino energía que ve. Pero su visión está interferida por el intelecto.
  21. Lo “visto” existe solamente para “quién ve”.
  22. A aquél que ha logrado el desarrollo interior no le encadena la naturaleza. Pero sí lo hace a los que no han evolucionado interiormente.
  23. La razón de ser de la identificación entre “quién ve” y lo “visto”, entre purusha y prakriti, es experimentar la naturaleza esencial.
  24. Pero esta identificación entre purusha y prakriti es producto de la ignorancia (avidya).
  25. Si no fuera por la ignorancia no surgiría esta identificación: la liberación de avidya lleva consigo la independencia del que contempla.
  26. Para erradicar la ignorancia es necesaria la práctica permanente del discer­nimiento.
  27. La iluminación es lo supremo que se puede obtener y está expresada en siete pasos.
  28. Mediante la práctica de las diferentes etapas del yoga (angas), eliminando las impurezas, el conocimiento se hace luminoso.
  29. Esas ocho etapas (angas) del yoga son: yama, niyama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi.
  30. Los yamas son: no violencia, ser veraz, no robar, moderación y no ambicionar.
  31. La observancia de los yamas constituye la mejor disciplina y es independiente de los condicionantes culturales, espaciales o temporales.
  32. Los niyamas son: la purificación externa, la interna, contentamiento, auto-conocimiento y entrega a la Divinidad.
  33. Para disolver los pensamientos negativos deben cultivarse los pensamientos opuestos.
  34. Son obstáculos del yoga: la violencia, la falsedad, el hurto, el descontrol y la avaricia, cometidos por ambición, cólera o ignorancia, ya sean leves, medianos o intensos. Desembocan en la ignorancia o el excesivo dolor.
  35. El que no practica violencia alguna, aleja de sí la hostilidad.
  36. El que practica la verdad, recoge sus frutos.
  37. Todo está disponible para el que no roba.
  38. Es dueño de la energía el que practica la moderación.
  39. El que no ambiciona comprende el verdadero sentido de la vida.
  40. La purificación interna y externa procura un cierto desapego hacia uno mismo y hacia los demás.
  41. La práctica de la pureza mental predispone a la armonía, la concentra­ción, el control de los sentidos y la visión del ser interior.
  42. De la práctica del contentamiento surge la suprema alegría.
  43. La austeridad refuerza el control sobre el cuerpo y los sentidos y ayuda a eliminar las impurezas.
  44. El auto-conocimiento conduce a la realización.
  45. La entrega a la Divinidad conduce al Samadhi.
  46. La postura corporal estable y cómoda se llama asana.
  47. La correcta postura se consigue por medio de la relajación total en el esfuerzo y una actitud mental en armonía con el estado infinito de reposo.
  48. Instalarse en asana propicia un estado del ser en el que uno se sitúa por encima de las influencias de los pares de opuestos.
  49. Una vez instalado en asana, es necesario controlar el ritmo respiratorio (pranayama).
  50. Las modificaciones del ritmo respiratorio, sean largas, cortas o en suspensión, son reguladas a la entrada del aire o a su salida.
  51. La cuarta fase de pranayama, distinta de las tres anteriores, consiste en trascender el control de la inspiración y la espiración.
  52. De este modo, lo que oculta a la luz desaparece.
  53. También propicia la capacidad de concentración (dharana).
  54. Cuando cesa la actividad de los sentidos y se funden en la cualidad existencial del ser, se alcanza el estado de pratyahara.
  55. Se obtiene así, a través de pratyahara, el absoluto dominio sobre los órganos sen­soriales.

 

III.- VIBHUTI PADA

  1. La concentración (dharana) es la fijación de la mente sobre un punto.
  2. Allí (en dharana), la sintonía con el simple acto de experimentar conduce a un estado de meditación (dhyana).
  3. Cuando las formas son trascendidas y únicamente subsiste la significación del objeto sobreviene el samadhi.
  4. La concentración, la meditación y el samadhi forman el sanyama.
  5. Obteniendo el dominio sobre los tres se alcanza el conocimiento superior.
  6. Este conocimiento superior en los distintos niveles sutiles de la conciencia se obtiene gradualmente.
  7. Estos tres grados constituyen el núcleo interior de los cinco precedentes (yama, niyama, asana, pranayama y pratyahara).
  8. Pero aun así son menos sutiles que el samadhi definitivo (sin semilla).
  9. Cuando la mente se instala en la quietud, tiene lugar una transformación llamada nirodha-parinama, producida por la asociación con un estado vacío de movimiento.
  10. Cultivándolo, este hábito se hace firme.
  11. Cuando cede la dispersión de la mente y se intensifica la concentra­ción unidireccional sobre un objeto concreto, surge el samadhi-parinama.
  12. El equilibrio de la experiencia de quietud y la unidireccionalidad de la mente dan como resultado aún otra transformación de la mente, llamada ekagrata parinama.
  13. La transformación a través de estos tres parinamas induce también las transformaciones del cuerpo y los sentidos.
  14. El estado así obtenido es común en todas las propiedades latentes, activas o no manifestadas de la persona.
  15. La serena observación de la sucesión de experiencias cambiantes es el origen de las transformaciones internas.
  16. Aplicando sanyama (concentración, meditación, samadhi) sobre las transformaciones, sobreviene el conoci­miento del pasado y del porvenir.
  17. Si se aplica sanyama sobre la palabra, el significado del objeto y la experiencia, los cuáles son comúnmente confundidos, se accede al conocimiento del lenguaje universal de todos los seres.
  18. La percepción directa a través de sanyama de aquello de lo que estamos impregnados, nos abre al conocimiento de vidas pasadas.
  19. Focalizando Sanyama sobre experiencias de otras personas trae como resultado el conocimiento de lo que está en sus mentes.
  20. Pero las mentes de los otros no pueden ser la base de tal conocimiento, ya que no pueden convertirse en el objeto de la observación.
  21. Dirigiendo sanyama hacia la forma del cuerpo del yogui se detiene la energía que lo hace visible y se rompe el contacto entre los ojos que perciben y los rayos de luz que iluminan dicho cuerpo, haciéndolo invisible para los otros.
  22. También se explica, de la misma forma, que el sonido se haga inaudible a los demás.
  23. Karma (la actividad) es de dos géneros: el que tiene un comienzo y un final y el que no tiene comienzo ni final. Trabajando Sanyama sobre ambos se accede al conocimiento de la muerte y de cómo y cuándo llegará.
  24. Aplicando samyama sobre la bondad, la amistad, etc., se potencian dichas cualidades en uno mismo.
  25. Dirigiendo samyama hacia la fuerza misma se adquiere esa fuerza, tan potente como la de un elefante.
  26. Aplicando samyama sobre la luz resplandeciente se accede al conocimiento de las cosas sutiles, ocultas o lejanas.
  27. Dirigiendo   samyama   hacia  el  sol  sobreviene  el  conocimiento   del Universo.
  28. Dirigiendo  samyama  hacia  la  luna sobreviene el conocimiento de las estrellas.
  29. Dirigiendo samyama hacia la estrella polar  sobreviene  el conocimiento de las órbitas de los astros.
  30. Dirigiendo samyama al plexo solar, se obtiene el conocimiento de la constitución corporal.
  31. Dirigiéndolo al fondo de la garganta, da como resultado la desaparición del hambre y la sed.
  32. Dirigiéndolo al plexo cardíaco, procura estabilidad corporal y firmeza de la mente.
  33. Dirigiéndolo hacia la porción luminosa debajo de la coronilla abre al conocimiento que tienen los maestros espirituales.
  34. O llevándolo a la intuición, se accede al conocimiento absoluto.
  35. Dirigiéndolo al corazón surge la percepción de la conciencia.
  36. Surge la alegría de la no discriminación entre la conciencia y el espíritu, que son diferentes. Uno existe en beneficio del otro. Dirigiendo sanyama del espíritu sobre aquélla como objeto se origina el conocimiento del hombre real.
  37. Desde allí se accede a una percepción de la audición, el tacto, la vista, el gusto y el olfato que trasciende lo natural.
  38. Los poderes psíquicos representan un obstáculo para la obtención del samadhi, aunque en lo mundano son poderes.
  39. Puede penetrar un espíritu en el cuerpo de otro cuando ha podido trascender las limitaciones que lo mantienen encerrado y se conocen los medios para hacerlo.
  40. Mediante el dominio de la energía ascendente se logran poderes extraordinarios como la levitación y el no sentirse afectado al caminar por el agua, el barro, las espinas, etc.
  41. Con el dominio del aliento regulador se logra luminosidad incandescente para el cuerpo.
  42. Efectuando control mental sobre la relación entre el espacio vacío y el sentido del oído se logra audición excepcional.
  43. Efectuando sanyama sobre el cuerpo, haciéndolo tan ligero como el algodón, se puede flotar en el aire.
  44. Por medio del profundo proceso mental incorpóreo, sin conexión corporal ni intelectual, desaparece el velo que oculta la luz.

45.- Se obtiene el dominio sobre los elementos haciendo sanyama sobre su forma física, su naturaleza esencial, sus formas sutiles, la interconexión entre ellos y su finalidad.

  1. De este modo nacen siddhis en nosotros, tales como reducir nuestro cuerpo al tamaño de un átomo y otros, la perfección del cuerpo y la indestructibilidad de sus componentes.
  2. Esta perfección corporal se traduce en belleza de forma, gracia de movimientos, fuerza y resistencia extremas.
  3. Aplicando sanyama sobre el proceso de percepción a través de los sentidos, su naturaleza esencial, individualidad, interconexión y su finalidad, se logra dominarlos.
   
49. De esta forma el cuerpo se hace ágil como el espíritu, se logra independencia respecto a los sentidos y el dominio sobre la esencia primera del ser.
  4. El yogui, asentado en el conocimiento de la diferencia entre el aspecto más puro de la mente y el Sí-mismo-esencia, adquiere supremacía sobre todos los estados de existencia (omnipotencia) y conocimiento total (omnisciencia).
  5. Pero a través del desapego incluso de este conocimiento, se destruye la fuente de la imperfección y se logra el aislamiento trascendental de la pura observación.
  6. El prestigio social o el acceso a experiencias místicas con seres superiores no debe ser causa de orgullo o apego, pues pueden volver a surgir inclinaciones indeseables.
  7. Aplicando sanyama sobre el instante y su sucesión por otro instante consecutivo, se logra la sabiduría que surge del discernimiento.
  8. A través de la sabiduría surgida de este discernimiento se accede al conocimiento de las diferencias entre objetos indistinguibles.
  9. El conocimiento nacido de la inteligencia discernitiva esencial es creativo, capaz de comprenderlo todo en su amplia complejidad y desde una perspectiva atemporal.
  10. Finalmente, cuando el aspecto mas puro de la mente (sattva) y el Sí-mismo-esencia (purusha) alcanzan el mismo estado de pureza, todo deviene en pura observación.

 

IV.- KAIVALYA PADA

  1. Los poderes psíquicos se tienen de nacimiento o pueden obtenerse mediante hierbas medicinales, recitando fórmulas místicas (mágicas), por prácticas ascéticas o a través de la interiorización completa.
  2. La transformación en otra categoría de existencia es posible mediante un reajuste de la naturaleza esencial.
  3. La mente inteligente no activa por sí misma a la naturaleza esencial. No tiene capacidad para iniciar el proceso evolutivo, sino que se limita a elegir entre las distintas posibilidades, actuando como el campesino que riega el campo quitando los obstáculos que impiden fluir al agua.
  4. Los distintos estados mentales surgen de la propia conciencia de existencia.
  5. La mente única es la causa primera de todos los estados mentales que surgen, aunque se hallen comprometidos en distintas actividades.
  6. Entre estos distintos estados mentales que coexisten, el que proviene de la meditación se libera de las impresiones acumuladas en el pasado.
  7. Las consecuencias de las acciones del yogui cuya conciencia proviene de la meditación no son ni brillantes ni oscuras, mientras que las de los demás son de tres tipos: brillantes, oscuras o mixtas.
  8. Las impresiones mentales implícitas a estos tres tipos de acciones de los demás se manifiestan totalmente de acuerdo con sus características o cualidades y maduran en efectos que les son inherentes.
  9. Existe una relación causal entre los recuerdos de acciones del pasado y las impresiones subliminales que han dejado en la persona, porque ambas son del mismo género.
  10. Estas impresiones subliminales no tienen un inicio en el tiempo, pues el deseo primario que generan es eterno, es decir, inherente a la naturaleza misma.
  11. A causa de la conexión de los impulsos potenciales con la motivación, los frutos obtenidos, el material que los sustenta y la dependencia, cuando éstos desaparecen, también lo hacen aquéllos.
  12. El pasado y el futuro existen cada uno con su propia identidad. Sus características son diferentes debido a la distinta temporalidad de ambos.
  13. Estas características pueden ser manifiestas o sutiles, y en cualquier caso, su naturaleza está impregnada de las cualidades de la materia (gunas).
  14. La apariencia de realidad de los objetos se debe a la armonía que subyace a los cambios de sus constituyentes fundamentales.
  15. A pesar de la singularidad del objeto, dada la variedad de mentes, hay distintos niveles de existencia para ambos: el objeto y su conocimiento.
  16. El objeto no depende, pues, de una sola mente, porque si fuera así ¿qué sucedería cuando no fuera conocido o experimentado por esa mente?
  17. Un objeto es o no percibido por la mente según que ésta esté o no impregnada de la esencia del objeto.
  18. Las fluctuaciones de la mente son siempre conocidas por su dueño, es decir, por el sí-mismo-esencia, pues éste no experimenta cambio alguno.
  19. La mente no puede percibirse a sí misma, pues también ella es algo percibido.
  20. Ello implica que no se puede ser consciente simultáneamente de la mente y del objeto.
  21. Si la mente fuera objeto de conocimiento para otra mente, se produciría una confusión de ideas y recuerdos.
  22. Desde el sí-mismo se percibe el contenido mental en su pura esencia, libre de cualquier impresión.
  23. Siempre que la mente se encuentre afectada por impresiones provenientes del propio observador o de lo observado, se podrá percibir cualquier objeto.
  24. La mente, aunque actúa en función de sus múltiples condicionantes y motivaciones, es percibida por el observador como ente unitario.
  25. La autocomplacencia en su propio ego desaparece para quién comprende la diferencia entre el sí-mismo-esencia y la mente.
  26. Entonces la mente se centra exclusivamente en la pura observación, a través de la inteligencia discernitiva.
  27. Esporádicamente aparecen otros pensamientos aún, que provienen de las impresiones subliminales.
  28. El modo de eliminar las impresiones es el mismo que el empleado para erradicar los obstáculos.
  29. La interiorización completa denominada “abundancia (nube) de virtudes” sigue al conocimiento discriminatorio para quién actúa siempre con total desinterés, incluso con respecto a la comprensión más profunda.
  30. A este nivel de percepción se desvanece toda acción basada en las causas de aflicción.
  31. Entonces, para aquel que se ha liberado de todos los residuos e impurezas, el conocimiento se hace más penetrante e infinito.
  32. En consecuencia, finaliza el proceso de transformación de los elementos fundamentales de la naturaleza, al haberse cumplido su razón de ser.
  33. El tiempo consecuencia de las modificaciones del contenido mental, también finaliza y surge el Eterno Presente.
  34. La liberación es el estado que sobreviene cuando el Sí-mismo se emancipa de las cualidades de la materia y el ser humano se establece definitivamente en su propia naturaleza.

 

BIBLIOGRAFIA BÁSICA RECOMENDADA

Deshpande, P.Y.  El auténtico Yoga.  Yoga Sutras Patanjali.  Ed. Kier.  Buenos Aires, 1982.

Eliade, Mircea.  Patañjali y el Yoga. Ed. Paidos Orientalia. Barcelona, 1987.

Iyengar, B.K.S.  Luz  sobre los Yoga Sutras de PatanjaliTraducido del sánscrito y comentario del maestro Iyengar.  Prefacio de Yehudi Menuhin. Ed. Kairos.  Barcelona, 2003.

Swami Satyananda Saraswati.  Cuatro capítulos sobre la libertad. Comentarios sobre los Yoga Sutras de Patanjali.  Yoga publications Trust, Munger, Bihar, India. Bogotá, 2008.