Los chamanes jaguares de Yuruparí constituyen el patrimonio común de numerosos grupos étnicos asentados a orillas del río Pirá Paraná, al sudeste de Colombia. Basados en sus conocimientos sagrados tradicionales, los chamanes curan a las personas, previenen enfermedades y revitalizan la naturaleza. Durante la ejecución del ritual Hee Biki, los jóvenes varones aprenden las normas tradicionales en el contexto de su paso a la edad adulta. Se reputa que los conocimientos de los chamanes se han heredado de un mítico Yuruparí omnipotente, una anaconda que vivió como persona y que se encarna en unas preciadas trompetas sagradas.