Por Gururattan Kaur Khalsa, Ph.D.

Por un momento corto y sagrado en la Tierra hemos entrado dentro de este cuerpo humano. Cada momento es precioso.

A cada momento elegimos cómo hacer navegar nuestra alma a través del tiempo y el espacio.
Nuestra alma anhela experimentar amor en la forma humana, en la realidad física.

Cada opción determina nuestro pasado, presente y futuro.
Lo que experimentamos es lo que creamos.
Nuestro regalo y nuestro reto es usar nuestro libre albedrío para escoger el amor.

Por sólo un momento, desajusta tus riendas, relájate, y deja que lo desconocido trabaje para ti.

Durante sólo un pensamiento, suelta el control de cómo piensas que las cosas deberían ser, y echa un vistazo a cómo son las cosas en realidad.

Durante sólo un vistazo, retrocede, salta fuera de tu caja y observa una perspectiva mucho más vasta que la que percibe tu mente.

Por un minuto completo, mira hacia el horizonte, permite que tu respiración sea automática, y siente al infinito alimentar tu ser.

Por un instante deja de aferrarte. Déjate ir, y siente la energía universal que está siempre disponible para ti.

Regálate una preciosa experiencia en el tiempo y el espacio. Con todo tu corazón, cuerpo y alma. Ríndete en los brazos de lo desconocido.

Complácete en el panorama de la perspectiva cósmica. Respira en el vino de la vitalidad cósmica.

Acurrúcate en el abrazo de lo infinito.
Empápate de la presencia nutritiva del Amor Divino.

Confía en que te están cuidado. Comprende que eres amado. Por un momento precioso, escoge el Amor.