VIDEO Sesión de yoga dirigida hacia la conciencia corporal, por Pilar Ínigo

Cada persona, para saber quién es, ha de ser consciente de lo que siente.”
Alexander Lowen.

Ser conscientes de nuestro cuerpo nos ayuda a hacernos responsables de su bienestar escuchándolo, respetando sus límites y atendiendo sus necesidades; también nos facilita crear una buena higiene postural, evitando así lesiones y sufrimiento innecesario.

Entrenar la atención en el cuerpo amplia la capacidad de vivir en el aquí y ahora; el cuerpo siempre está en el presente. Cada vez más investigaciones avalan que al aumentar la conciencia en el cuerpo disminuye el movimiento mental, el exceso de pensamientos, responsables en gran medida del llamado sufrimiento evitable. De esta forma la mente, de naturaleza inquieta (rajasica), descansa en el cuerpo, y éste, como nos dice el Tantra Yoga, nos ofrece un universo por descubrir.

La sesión que os presentamos va encaminada a este propósito, especialmente en la práctica de asana, que en los Yoga Sutras de Patanjali, se define como sthira (estabilidad), shuka (comodidad); dos estados que corporeizamos y trasladamos a la auténtica práctica que es lo cotidiano, aplicándolas hacia uno mismo y hacia el otro, en los diferentes ámbitos de la vida laboral, familiar, social.

Un valor añadido a la ampliación de la conciencia corporal es el encuentro con la respiración, de forma que al hacerla consciente podemos abrimos a un espacio de investigación y de exploración fascinante a través de pranayama y meditación, como veremos en siguientes publicaciones.

Sesión dirigida por Pilar Ínigo, directora de los Centros de Yoga y Yogaterapia, y realizada por Andrea Azón, profesora de los mismos.

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