A nuestro centro del Actur (C/ Adolfo Aznar con Carlos Saura) vuelve esta actividad que te permite una experiencia única en Zaragoza. Quien ya ha disfrutado de la combinación del yoga y los sonidos de los cuencos habla del BIENESTAR que ha experimentado al finalizar la sesión.

El Yoga nos conecta con nuestro cuerpo, vacía la mente y permite descargar las tensiones físicas; a su vez, los cuencos tibetanos, con su vibración y sus sonidos armónicos, transportan a la persona a una conexión profunda de la persona con el SER.

De esta manera, quien experimenta esta vivencia conjunta recibe una sesión sanadora, que ofrece un sinfín de posibilidades que,como mínimo, se materializa en una armonización de los diferentes cuerpos de a persona. Todo ello permite salir de nuevo a la vida de otra manera, en contacto con tu esencia.